Un panadero detenido como sospechoso de haber herido a puñaladas a su vecina en el partido bonaerense de Florencio Varela se negó hoy a declarar ante la Justicia, mientras que la víctima continuaba internada y en grave estado, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Rafael Martínez (46), a quien el fiscal Darío Provisionato lo indagó por el delito de "homicidio en grado de tentativa" en perjuicio de Iris Peña (42).

Fuentes judiciales informaron a Télam que el hombre se negó a declarar ante el representante del Ministerio Público y el juez de garantías convalidó el pedido de detención formal.

Peña fue operada esta mañana nuevamente dado que tuvo complicaciones en la herida que le afectó el intestino y los médicos también evaluaron la lesión que sufrió en uno de sus brazos.

El hecho ocurrió ayer alrededor de las 14 en la calle 1149 A y el cruce con la calle 1126 de la localidad de Ingeniero Allan, en jurisdicción del citado distrito de la zona sur del Gran Buenos Aires.

Personal de la comisaría 6ta. de Florencio Varela fue alertado por un llamado telefónico de un vecino porque una mujer, identificada como Iris Peña (42), estaba herida de arma blanca.

Al llegar al lugar, los efectivos constataron que la víctima había sido atacada y una ambulancia la trasladó de urgencia a un hospital de la zona.

Allí, Peña fue operada por una puñalada que le afectó el intestino y otra en un brazo, por lo que quedó internada en terapia intensiva.

Según las fuentes, la Policía estableció que el principal sospechoso de haber cometido el ataque fue un vecino, un panadero llamado Rafael Martínez (46), que fue aprehendido tras un allanamiento de urgencia.

Allí, los policías secuestraron ropa con manchas de sangre y un cuchillo de carnicero con mango blanco y una hoja de 20 centímetros con la que presuntamente utilizó para herir a la mujer.

El hecho es investigado por el fiscal Provisionato, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 descentralizada en Florencio Varela, Departamento Judicial Quilmes, quien procuraba determinar el móvil del ataque.

Una de las hipótesis es que hubo una discusión por un pozo de agua en el fondo de los terrenos en los que ambos viven, aunque todavía no descartaban la posibilidad de una situación de violencia de género, concluyeron las fuentes. (Télam)