La familia de un cambista asesinado en 2013 repudió hoy la decisión de la Justicia de Jujuy de liberar a cinco efectivos penitenciarios investigados por la fuga del hombre condenado a prisión perpetua por ese crimen, la cual se produjo el 13 de junio último de una cárcel de esa provincia.

El juez de Control en lo Penal Económico y Delitos Contra la Administración Pública jujeño, Rodolfo Fernández, firmó el cese de detención de los cinco efectivos acusados como presuntos coautores de los delitos de "facilitación dolosa de evasión e incumplimiento de deberes de funcionarios públicos" y seguirán siendo investigados.

Ante esta situación, la familia de Marcos Ortega, el cambista asesinado por el evadido

José Luis Marino "Pocho" Rótolos (55), repudió esa decisión, calificó de “incompetentes” a los funcionarios judiciales provinciales y consideró que “son una vergüenza como representantes del sistema de Justicia”.

El pasado 13 de junio, Rótolos escapó de la Unidad Penal 7 del Barrio Alto Comedero, ubicado en el acceso sur a la capital jujeña.

“El juez (Fernández) nos mandó un mensaje a través de nuestro abogado pidiendo disculpas por la resolución al excusarse de que su secretario estaba enfermo y él solamente firmó, es decir que el magistrado no sabía de qué se trataba el expediente que tenía en su mano”, dijo a Télam Vanesa Ortega, hija de cambista asesinado.

En ese marco, la mujer manifestó que el sistema judicial provincial trabaja “para ocultar todo" y que "quieren dejar esta causa en la nada y es una vergüenza cómo se manejan”.

Vanesa aseguró que, entre los cinco efectivos penitenciarios, “uno de ellos es familiar y allegado a Rótolos, con lo cual no podían compartir el mismo lugar en el establecimiento penitenciario”.

“El juez argumenta que no hay pruebas para sostener la medida restrictiva con los acusados –continuó-, pero sabemos que el asesino que se fugó tenía un familiar oficial en el Servicio Penitenciario”, completó.

Según las informaciones de ese momento, el detenido se encontraba en el sector de panadería y aprovechó un descuido de los guardias para escapar por un sector alambrado que da hacia la ruta nacional 9.

La cartera de Seguridad jujeña mantiene el ofrecimiento de una recompensa de 500.000 pesos para quien aporte datos fehacientes del prófugo, suma que para la familia de Marcos Ortega, resulta “insuficiente”.

En febrero de 2016, Rótolos fue condenado por la Sala III del Tribunal de Juicio, de Salta, a la pena 15 años de prisión por el robo seguido de muerte de Ortega y al pago de 1 millón de pesos a los familiares de la víctima.

Posteriormente, la Sala II del Tribunal de Impugnación resolvió rechazar el recurso de casación de la defensa de Rótolos e hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal, por lo que rectificó la pena impuesta en primera instancia y lo condenó a prisión perpetua por el delito de "homicidio criminis causa".

En 2020, el condenado fue trasladado desde la provincia de Salta hasta el establecimiento penitenciario jujeño emplazado en el barrio Alto Comedero de la capital jujeña, donde logró eludir todo el sistema de seguridad para escapar.

“Nadie tiene idea de dónde puede estar el condenado y aun continua prófugo, se les escapó en sus narices”, graficó Vanesa y precisó que en la zona de la cárcel “no hay registros de cámaras de seguridad porque justo tres días antes dejaron de funcionar”.

“Una semana antes de su fuga, como gozaba de privilegios Rótolos se quedaba hablando al menos una hora por teléfono; está claro que estaba planeando su huida”, sostuvo.

Para la familia de la víctima cuando el encartado pide el traslado de Salta a Jujuy, para “supuestamente tener cercanía con familiares con incapacidad” a través de una nota dirigida al exministro, Ekel Meyer, “ya tenía todo planeado para escaparse, tan es así que su legajo nunca llegó a la provincia”.

Ortega fue encontrado asesinado de tres balazos en la cabeza el 4 abril de 2013 en la ruta nacional 9, a 17 kilómetros de la localidad de La Caldera y unos días antes, el 31 de marzo, se había hallado cerca del ingreso al pueblo un Audi A3 quemado, igual al vehículo en el que Rótolos circulaba en Jujuy. (Télam)