Familiares y allegados a Gilda Klocker, la joven de 20 años que fue asesinada en mayo del 2021 en la ciudad entrerriana de Paraná tras recibir un escopetazo en la cabeza durante una discusión entre su novio y el padre de éste, se manifestaron hoy en reclamo de justicia y para que la investigación sea elevada a juicio oral.

Betiana Páez, hermana de la víctima, encabezó el reclamo en la sede de Tribunales en la capital entrerriana para pedir "celeridad" en la investigación y "que se concrete el juicio y cárcel común" contra los detenidos.

"Estamos muy dolidos, lo único que pido es que se haga justicia, porque fue mi hermana pero así como ya tienen varios homicidios, estas personas lo van a seguir haciendo si siguen en libertad", aseguró.

Klocker convivía con su novio Jonathan Dayer (22), y su suegro, Julio Dayer (65), quienes años anteriores habían sido condenados por dos homicidios.

El hecho ocurrió el domingo 9 de mayo del 2021 por la noche durante una reunión familiar en una casa ubicada sobre calles Miguel David y Gobernador Parera de Paraná, cuando tras una fuerte discusión Jonathan tomó una escopeta y comenzó a discutir con su padre.

Según el relato de otros tres familiares que se encontraban en la vivienda, ambos comenzaron a forcejear y allí se efectuó un disparo que impactó en la cabeza de la joven, quien hacía varios meses convivía con la familia de su novio.

Tras el escopetazo, la víctima fue trasladada al centro de salud Corrales local, donde dieron aviso a la Policía, que detuvo al joven y comenzó la búsqueda de Julio Dayer, quien se fugó mientras llevaban a la joven.

Producto de "las graves lesiones en la zona craneal y al complicarse su cuadro" de salud, Klocker fue derivada al hospital San Martín de Paraná, donde permaneció con muerte cerebral dos días hasta que falleció.

En tanto, horas más tarde, Julio Dayer se entregó voluntariamente en la comisaría primera y junto a su hijo continúan detenidos con prisión domiciliaria.

La fiscal a cargo de la investigación, Melisa Saint Paul, imputó a ambos por "homicidio culposo", que tiene una pena de entre uno y seis años de prisión.

Dayer padre había cumplido una pena por homicidio; y su hijo fue condenado en 2017 a tres años de prisión condicional, luego de matar de un balazo a Miguel Ángel Ledesma en la localidad de San Benito, pero nunca estuvo detenido ya que se comprobó que actuó para defender a su madre, en exceso de legítima defensa. (Télam)