El juez de instrucción Darío Bonanno procesó con prisión preventiva al joven que casi se hace de 30 mil dólares que una jubilada le iba a entregar tras sacar del banco, pensando que era un amigo de su hijo a quien ella quería ayudar con el dinero para pagar medicamentos contra el Covid-19. El 7 de enero una jubilada de 79 años que vive en el barrio porteño de Flores recibió un llamado de una persona que dijo ser su hijo y le pidió dinero para comprar medicamentos contra el coronavirus

Le avisó que un amigo suyo iba a pasar por su casa a retirar el dinero. Esa persona, identificada como Mariano Benjamín Acuña, pasó por la casa y la jubilada le dio 3 mil dólares, pero a los pocos minutos, la mujer volvió a hablar con quien ella creía su hijo y le consultó si también necesitaba el dinero que tenía en la caja de seguridad del banco. "Martín, ya le hice entrega del dinero a tu amigo. ¿Qué hacemos con el dinero que hay en la caja de seguridad?", planteó la anciana, a lo cual quien se hizo pasar por su hijo le respondió: "Mamá, tenés razón, ahora va a pasar mi amigo para llevarte al banco, pásame tu número de celular". Lo cierto es que la jubilada fue al banco cercano a su casa, y luego de idas y vueltas, retiró el dinero

En paralelo, el verdadero hijo de la mujer ya había dado el alerta al 911 y llegó junto a un patrullero a la entidad bancaria, donde detuvieron a Acuña. "Se encuentra acreditado en autos con la declaración de la damnificada y los testigos del hecho, que el aquí imputado Acuña fue quien recibió la suma de tres mil dólares de parte de la damnificada, quien previamente había sido engañada mediante un llamado telefónico en el cual se hicieron pasar por su hijo", sostuvo el juez Bonanno en su fallo. Acuña fue procesado por la estafa en el primer hecho, los 3 mil dólares que le dio y los cuales no se encontraron, sino por la tentativa en los otros 30 mil que sacó la jubilada del banco y que no llegó a dárselos porque llegó la Policía. Sobre su detención preventiva, el juez aclaró que Acuña reside en el mismo barrio que la víctima, siendo una mujer de edad mayor, de la cual conoce su domicilio y su entorno y, por ende, su libertad puede no sólo poner en peligro la averiguación de la verdad, sino que representaría un agravamiento de la situación de vulnerabilidad en que se encuentra la víctima. SOF/GO/PT NA