Un hombre de nacionalidad peruana apodado "Pantro" y otras 11 personas fueron procesadas hoy y continuarán detenidas, acusadas de integrar una narcobanda que operaba desde hacía 20 años en el barrio 1-11-14 del Bajo Flores porteño y que recaudaba diariamente entre 500 mil y 900 mil pesos por la venta de estupefacientes, informaron hoy fuentes judiciales.

Según los investigadores, se trata de la organización que durante años estuvo liderada por Marco Estrada González, alias "Marcos", el narcotraficante peruano que fue condenado y actualmente se encuentra en prisión, y cuyo lugar fue ocupado por Jhonny Ray Arnao Quispe, alias "Pantro", a quien se le adjudica ser el actual líder de la banda a la que se le imputan al menos 100 hechos delictivos.

En su fallo de 494 páginas al que accedió Télam, el Juzgado Criminal y Correccional Federal 12, a cargo de Ariel Lijo, consideró que los doce imputados “actuaron en connivencia y pleno acuerdo en las conductas ilícitas investigadas”, donde integraban “una organización destinada a concretar actividades de tráfico de narcóticos en el interior e inmediaciones de la villa 1-11-14”.

Según el Juzgado, la organización almacenaba, fraccionaba y distribuía en el barrio distintas clases de narcóticos, como marihuana, cocaína y paco, “en grandes cantidades o en pequeñas porciones destinadas al consumo individual”.

Además, la banda controlaba varios pasillos e inmuebles del barrio, donde se empleaban una gran una cantidad de armas de fuego con “la evidente finalidad de impedir la ocurrencia de situaciones conflictivas que pongan de alguna manera en riesgo el normal desarrollo de las referidas maniobras”.

A su vez, “Pantro”, de nacionalidad peruana, fue sindicado como el “organizador de una cadena destinada al tráfico ilícito de sustancias estupefacientes en el que intervinieran más de tres personas y coautor del delito de acopio de armas de fuego, sus piezas y municiones”, y además de su procesamiento se le trabó un embargo de 5 millones de pesos.

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Mientras tanto, los otros once procesados fueron acusados como “coautores del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad tenencia con fines de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas en forma organizada para cometerlo, y coautores del delito de acopio de armas de fuego, sus piezas y municiones, ambos en concurso real entre sí”.

Se trata de Dante Eduardo Vacarreza Alpiri, Rafael Enrique Villacorta Díaz, Luis Armando Injante Pasantes, Carlos Alberto Velázques Galiano, Oscar Domingo Cervantes Arana, Alicia Raquel Bordón Sarabia, Marcos Alberto Bogado Chaparro, Alejandro Noguera Domínguez, Iván Carlos Aurich Rodíguez, Juan Waldir Torres Sifuentes y Gustavo Jesús Huertas Santos.

Sobre cada uno de ellos -en su mayoría de nacionalidad peruana- recayó un embargo de 3,5 millones de pesos sobre sus bienes.

Como consecuencia de la investigación, el tribunal corroboró al menos 100 hechos ilícitos por parte de la banda, donde destacó que “la agrupación criminal se ha forjado hace ya veinte años, con la participación de un número indeterminado de personas -que hoy superaría las 100- “, cuyas actividades variaban entre "marcadores", "vendedores", "organizadores" y "soldaditos", entre otros.

En cuanto al espacio donde se llevaban a cabo las operaciones del grupo criminal, el Juzgado identificó un lugar conocido como “El Sector de los peruanos”, el cual supo comprender inicialmente las manzanas 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23 y 24 del barrio 1-11-14, abarcando un total de siete hectáreas.

La investigación estuvo a cargo de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), la Fiscalía Federal 8, a cargo de Eduardo Taiano y la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes (Ufeide) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a cargo de Cecilia Amil Martín, quienes requirieron la detención de los doce imputados el septiembre pasado.

Estos últimos pedidos de detenciones se originaron en un suceso ocurrido el 20 de agosto, cuando al realizarse registros domiciliarios en el marco de una causa conexa, el personal de la Policía Federal (PFA) obtuvo documentación de interés y envoltorios de marihuana y cocaína listos para la venta.

Al momento de ser indagado, "Pantro" negó formar parte de la narcobanda, dijo que "nunca" tuvo una causa en su vida, que es "monotributista", que trabaja "desde hace más de dos años en blanco" y que "lo poco" que gana le alcanza "para vivir" con su mujer y sus dos hijas.

Los fiscales fundamentaron ante el juez Lijo que durante la pesquisa "se pudo corroborar la vigencia de la organización narcocriminal arraigada en un sector comprendido por siete hectáreas dentro del asentamiento poblacional conocido como Villa 1-11-14".

Además, en el escrito indicaron que existe un "dominio territorial por parte de esta organización narcocriminal, cuya estructura y funcionamiento ya ha quedado acreditado en el marco de la causa que presenta múltiples eslabones en la cadena de tráfico ilícito de drogas"

Por su parte, los fiscales recordaron que la pesquisa sobre los narcotraficantes que operan allí comenzó el 29 de junio de 1999, cuando se investigaron tres homicidios en el interior de la Villa 1-11-14, en el predio conocido como "Cancha de los Peruanos", que marcaron "el comienzo de poder de los Estrada González en el interior del asentamiento".

Sin embargo, tras la condena a 24 años de prisión del capo narco "Marcos" en 2020, "Pantro" habría quedado al mando de la estructura criminal. (Télam)