Un policía de 28 años de la localidad santafesina de Ceres fue condenado hoy a prisión perpetua en un juicio oral por haber asesinado en 2018 a balazos a su expareja, con la que tenía un hijo de tres meses al momento del hecho, informaron fuentes policiales.

Se trata del policía Franco David Fernández, quien mató a su expareja Sahira Belén Sayago (19) de dos disparos y un golpe en la cabeza que realizó con su arma reglamentaria.

El femicidio de Sahira ocurrió el 5 de julio de 2018 en la localidad Ceres, ubicada a 270 kilómetros al noroeste de la ciudad de Santa Fe.

Un tribunal integrado por los jueces José Luis Estévez y Javier Bottero, y por el conjuez Marcelo Pautasso, dictó hoy la pena de prisión perpetua para Fernández por el delito de "homicidio doblemente calificado, por mediar violencia de género (femicidio) y por el uso de un arma de fuego", precisaron voceros del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Tras conocerse la sentencia, la fiscal del caso, Favia Burella, se mostró conforme al afirmar que “no sólo impusieron la misma pena que habíamos solicitado en nuestros alegatos, sino que también dispusieron la condena por la misma calificación legal que habíamos atribuido”.

La fiscal recordó que el crimen ocurrió alrededor de las 17.30 del 5 de julio de 2018 en el domicilio del policía Fernández.

Sayago, su expareja, fue ese día a retirar al hijo que ambos habían tenido tres meses antes.

La joven llegó con su hermano hasta la casa de su expareja, quien la ingresó a los gritos dentro de la casa y cerró la puerta con llave, dijeron los investigadores.

“De las diligencias realizadas en el marco de la investigación se desprende que actuó con pleno conocimiento y voluntad de darle muerte a la víctima”, dijo la fiscal.

Burella dijo en declaraciones difundidas por el MPA que “Fernández llevó a la víctima al dormitorio, la mujer comenzó a gritar para pedir auxilio y le disparó en tres oportunidades con el arma reglamentaria, la que tenía en su poder por ser policía”.

“Dos de los disparos impactaron en el cuerpo de la víctima”, agregó la fiscal, y recordó que “con el arma que usó unos segundos antes para dispararle, Fernández le pegó un golpe certero en la cabeza a Sayago”.

La autopsia determinó que la chica murió como consecuencia de un shock hipovolémico, mientras que el golpe en la cabeza le produjo “una severa hemorragia aguda y contusión craneal parietal”. (Télam)