El hijo de una exjueza de Entre Ríos que había sido condenado a prisión perpetua por el femicidio de su pareja, Julieta Riera, quien fue asesinada a golpes y arrojada desde el octavo piso del edificio en el que vivía en el centro de la ciudad de Paraná, pidió su excarcelación a través de su nueva abogada, quien consideró que se trató de "un accidente", que la sentencia no está firme y que no existen riesgos de fuga.

Se trata de Jorge Julián Christe (33), quien permanece detenido en la Unidad Penal 1 de Paraná luego de haber sido condenado tras un juicio por jurados a prisión perpetua por el femicidio de Riera, ocurrido en abril del 2020, cuando recién comenzaba el aislamiento obligatorio por la pandemia del coronavirus.

El fiscal de la causa, Ignacio Aramberry, adelantó en declaraciones a Télam que mantendrá su pedido para que "quede firme la condena a prisión perpetua".

Mariana Barbitta, la nueva abogada defensora de Christe, debió matricularse en la provincia para ser su representante legal, por pedido de la madre del acusado, la exjueza en lo Civil y Comercial de Paraná Ana María Stagnaro.

Barbitta justificó el pedido de excarcelación de su defendido en que el caso de Riera fue "un accidente" y que la condena es "injusta", pero además aseguró que no existen "riesgos procesales" de fuga o entorpecimiento por parte de Christe, y que la condena aún no está firme.

Respecto a la condena, aseguró que posee "errores en la valoración de la prueba, desigualdad de armas, imparcialidad del jurado popular, y ausencia de pruebas" que lo incriminen, entre otras situaciones.

Por todo ello, solicitó su prisión preventiva domiciliaria y se constituyó como "garante" del condenado.

El hecho ocurrió entre las 2.20 y las 2.50 del 30 de abril de 2020, cuando la joven cayó del balcón del departamento 5 del octavo piso del edificio de la calle San Martín 918, en la ciudad de Paraná.

A un año del hecho, en abril del 2021, Christe fue condenado a prisión perpetua tras ser hallado culpable por un jurado popular del delito de "homicidio triplemente agravado por el vínculo, alevosía y por haber sido cometido mediando violencia de género".

Julieta, quien estudiaba para terminar el secundario y tenía un hijo menor de edad, presentaba más de 31 lesiones, hematomas, hemorragias y excoriaciones en el rostro, cuello, brazos y piernas, y algunas, principalmente en la zona del cuello, fueron anteriores a la caída.

El fiscal explicó a Télam que más de 10 personas, entre familiares y amigos de la chica, "sabían que la relación estaba caracterizada por la violencia de género".

Uno de los puntos sobresalientes del juicio fue cuando se dieron a conocer los mensajes que la víctima le envió a la madre del acusado en enero del año 2020, tres meses antes de ser asesinada.

"Tu hijo me da miedo, toma un poco y me pega. Se pone como loco, yo lo amo pero así no puedo", le dijo Riera en un mensaje de la madrugada del 1 de enero del 2020, a la madre de Christe. (Télam)