Una fiscal pidió la elevación a juicio de la causa que se le sigue a un empresario estadounidense propietario de un hotel en la localidad salteña de San Lorenzo como imputado del intento de femicidio de su exesposa y madre de su hija, en medio de una discusión por problemas legales por alimentos.

Fuentes del Ministerio Público de Salta informaron hoy que la fiscal penal Ana Inés Salinas Odorisio requirió juicio para John Hartwell Cooke Johnston (68), como autor del delito de tentativa de homicidio agravado por la relación de pareja preexistente y por el género en perjuicio de su expareja.

Además, la fiscal hizo lo propio con la pareja de Johnston, María Eugenia González Enriquez, como partícipe necesario del delito de tentativa de homicidio.

El hecho ocurrió el 26 de febrero de 2020, por la tarde, cuando la expareja y la hija de diez años del empresario se presentaron en el reconocido hotel y restaurante El Castillo, que éste posee a metros de la Quebrada de San Lorenzo, a unos diez kilómetros al oeste de la ciudad de Salta.

Allí, Johnston aparentemente la agredió verbalmente a la mujer y luego la sacó a los empujones hacia el jardín, mientras su actual pareja retenía a la menor tomándola de los brazos en el interior del hotel, para que no ayude a su madre.

Al parecer, el empresario se colocó sobre la víctima e intentó asfixiarla pero la mujer ofreció resistencia y pudo arrojar una piedra contra una puerta vidriada, lo que le permitió a la niña escapar.

En el intento de detenerla, la actual pareja empujó la menor y la arrojó al piso, haciendo que golpeara su cabeza.

Al pararse, la pequeña pudo tomar una fotografía con un celular y captó así el momento en que el acusado estaba sobre su madre, tras lo cual llamó a una tía, quien alertó de lo que estaba sucediendo al Sistema de Emergencias 911.

Luego del hecho, Johnston y González Enríquez huyeron de Salta y dos días después atravesaron la frontera, junto a tres familiares, con destino a Uruguay, según consta en el registro de Migraciones.

Desde ese día, el hotelero y la mujer estuvieron prófugos hasta el 13 de marzo, cuando ambos fueron detenidos en el marco de un operativo coordinado por el Juzgado de Garantías 5, Interpol Internacional, el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (Sifcop) y Migraciones.

La detención se concretó en el aeropuerto internacional Martín Miguel de Güemes, de la capital salteña.

En el decreto de elevación a juicio consta que los términos de la acusación quedan debidamente acreditados con elementos objetivos y subjetivos recogidos durante la investigación, donde se advierte la conducta de Johnston orientada a producir la muerte de su expareja al reducirla en el piso y provocarle asfixia mecánica con las manos.

Para la fiscal, esto no se produjo por circunstancias ajenas a su voluntad.

En el caso de González Enriquez, su conducta resultó un acto necesario para posibilitar que Johnston tuviera las condiciones óptimas para llevar a cabo su cometido sin interrupciones de terceros. (Télam)