El fiscal que investiga el femicidio de Yoselín Rodríguez, la niña de 11 años abusada y asesinada de 10 puñaladas en un descampado de la localidad sanjuanina de Media Agua, dijo hoy que por el momento no hay "elementos" que hagan presumir de la participación una tercera persona en el hecho, y adelantó que pedirá la prisión preventiva del único detenido por el caso.

Tras reunirse con los familiares de la víctima, el fiscal de Delitos Complejos Iván Grassi dio una conferencia de prensa en la que explicó que mañana se realizará la audiencia de formalización de la investigación penal para Juan Carlos Rodríguez (24), primo de la víctima y quien está alojado en la Central de Policía de San Juan.

Según el fiscal, en esta audiencia imputará al detenido del delito de "homicidio calificado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género", y que en esa oportunidad el sospechoso tendrá la posibilidad de hacer su descargo.

Grassi indicó que en función de esa calificación legal, al imputado la correspondería la "prisión perpetua".

Para el fiscal, los elementos reunidos hasta el momento tienen "suficiente valor para pedir la prisión preventiva" del acusado y afirmó: "Hasta el momento no hay elemento alguno que haga presumir la participación de otra persona (…) Todo indica que fue uno el autor".

En tanto, en la reunión previa se les brindó contención a los familiares y los funcionarios judiciales les informaron sobre los avances de la causa y cómo sigue el proceso.

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Por otro lado, esta mañana, organización civiles marcharon desde la Legislatura a Tribunales en la ciudad de San Juan en reclamo de justicia y contra la violencia de género.

Yoselín residía junto con su familia en una zona vulnerable de cinco viviendas ubicadas en Media Agua, localidad cabecera del Departamento de Sarmiento, uno 60 kilómetros al sur de la capital de la provincia de San Juan.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que el cuerpo de la niña fue hallado cerca del mediodía del sábado por una de sus primas en una zona descampada, ubicada en la calle Quiroga y la Ruta 40, a unos 100 metros de su domicilio.

La menor presentaba signos de abuso sexual y varias puñaladas, al tiempo que a unos 50 metros del cuerpo se halló una cuchilla enterrada entre los pastizales que se cree es el arma homicida.

Según pudieron reconstruir los investigadores, tras la celebración del Año Nuevo cuando la niña se fue a dormir a la casa de una de sus primas.

Por la mañana, otras primas fueron a buscar a Yoselín a su vivienda, pero su padre les dijo que se había ido a dormir a lo de su hermano -tío de la menor-, aunque al llegar a ese lugar ella ya no estaba.

Y luego de varias horas de búsqueda la niña fue hallada asesinada.

Posteriormente, dos mujeres -también familiares de la menor- declararon que vieron cerca de las 7 al acusado Rodríguez caminar nervioso y con tierra en sus prendas.

Por ello, el fiscal Grassi solicitó un allanamiento de urgencia a las viviendas de la zona y la aprehensión de Rodríguez.

Como resultado de uno de los procedimientos, en un domicilio situado a 800 metros de la escena del crimen, hallaron una mochila con ropa ensangrentada, propiedad del joven.

"Creemos que luego del hecho fue hasta la casa de una de sus primas, donde vivía algunos días. Allí se bañó y se sacó la ropa", aseguró a Télam un investigador.

De acuerdo al pesquisa consultado, el acusado, a su vez, "observó todo el procedimiento de la búsqueda" de la menor.

Los investigadores creen que el sospechoso ingresó a la vivienda donde dormía la menor, la alzó y le tapó la boca hasta llevarla al lugar donde finalmente abusó sexualmente de ella y la asesinó.

A su vez, las fuentes judiciales confirmaron que la autopsia estableció que la menor fue abusada y asesinada de 10 puñaladas en el cuello. (Télam)