El fiscal en jefe de Homicidios de Mendoza afirmó hoy, en su alegato de apertura en el juicio por jurados por el travesticidio de Melody Barrera, cometido en 2020 en la localidad de Guaymallén, que el policía sentado en el banquillo de los acusados ejecutó un "plan macabro" y actuó con "odio", "furia" y "desprecio" por la "condición de género" de la víctima.

El debate comenzó esta mañana, en el nuevo Polo Judicial Penal, ubicado en la capital mendocina, con la audiencia "voir dire", en la que se seleccionó a los 12 jurados y los suplentes que pasaron a conformar el tribunal popular.

Luego del mediodía, y tras las instrucciones que la jueza técnica Nancy Lecek les brindó a los jurados, se llevaron a cabo los alegatos de apertura de las partes, con la presencia en el recinto del acusado Darío Jesús Cháves Rubio (34), quien prestaba servicio en la comisaría 34 de Godoy Cruz, cercano a Mendoza Capital.

El primero en alegar fue el fiscal en jefe de Homicidios, Fernando Guzzo, quien recordó que un testigo presencial declaró en la causa que momentos antes del crimen el acusado dijo: "Voy a buscar un arma y cagar a tiros a los travas".

"Travesticidio y promesa cumplida. Un hecho de odio marcado lamentablemente por el ensañamiento y la alevosía", remarcó el fiscal, que recordó que Melody era una trabajadora sexual en condiciones "de vulnerabilidad".

Según la investigación, Melody se encontró con el ahora acusado y discutió con él, tras lo cual, le tiró gas pimienta en la cara, lo que derivó en la reacción del policía, quien regresó al lugar en su auto particular, vestido de civil y le disparó con su arma reglamentaria: seis tiros en total, cuatro por la espalda, "con una puntería casi perfecta".

"El planeó, ideó y ejecutó este macabro hecho con este macabro resultado, y esto lo hizo justamente por la furia, el desprecio y el menosprecio que despierta en su persona la identidad y expresión de género de Melody por el solo hecho de haber sido una travesti que estaba ofreciendo sus servicios sexuales", sostuvo Guzzo.

Luego, la fiscal Andrea Lazo, de Unidad de Homicidios y Violencia Institucional, se dirigió al jurado popular y remarcó: "Es necesario que esta justicia responda con perspectiva de género y diversidad ante este tipo de crímenes".

"Ninguna persona, ningún ciudadano, ningún policía, puede sentirse habilitado a atacar, mucho menos matar, a otra persona por su elección de identidad o expresión de género", afirmó.

En tanto, la querella está representada por los letrados Viviana Beigel y Lucas Lecour, pertenecientes a la organización de Derechos Humanos Xumek,

"Cuando Diego creció, en su adolescencia, decidió ser Melody, decidió vestirse de mujer y adoptar un género diferente", recordó Beigel, quien mencionó que para la fecha en la que Chávez la asesinó, Melody tenía 27 años y quería seguir con sus estudios.

"Vamos a demostrar que fue un travesticidio, que fue un homicidio por odio a la identidad de género, un homicidio que ocurrió en esta sociedad (…) una sociedad de la que todos y todas somos parte, que discrimina, que margina, que excluye, que es violenta con la diversidad o con quienes se piensan distintos. Una sociedad que no brinda igualdad de oportunidades", consideró.

Para Beigel, "Melody es una persona que merece ser llorada, en ella están miles de otras Melodys que no pudieron ser y que en plena juventud fueron víctimas de individuos que tomaron y formaron su pensamiento en esta sociedad que odia la transexualidad, que es homofóbica y discriminatoria".

Mientras, Lecour solicitó dejar de lado odio, discriminaciones, estereotipos, marginaciones y prejuicios y "analizar la prueba libre" de todo aquello que puede surgir durante el debate.

Para Lecour, se trató de un hecho cometido con "absoluta crueldad" y coincidió en que fue "motivado por el odio".

Por último, alegó la defensora Johana Montero –parte del equipo de abogados que encabeza Pablo Cazabán-, quien le dijo al jurado que "el quién y el qué no están cuestionados".

"No se queden con eso, eso está fuera de discusión, le voy a pedir que se centren en el cómo y el por qué", indicó la defensora y concluyó: "Darío sufrió, no uno, sino dos ataques e hizo lo que cualquier ciudadano haría: defenderse."

Por ello es que la defensa calificó el hecho como un "homicidio en exceso de legítima defensa", delito que tiene penas sustancialmente menores que la imputación que sostienen los acusadores.

Tras los alegatos de apertura, el debate pasó a un cuarto intermedio hasta mañana, cuando declararán los primeros testigos, y se espera que las audiencias continúen hasta el viernes 16 de septiembre, día de los alegatos de clausura de las partes y en el que el jurado estará en condiciones de pasar a deliberar para buscar llegar a un veredicto.

El asesinato ocurrió la madrugada del sábado 29 de agosto de 2020, cuando Melody recibió seis disparos de arma de fuego desde un vehículo en calle Correa Saa y Costanera, de Guaymallén, a pocos metros del límite con la capital mendocina.

En un sector donde se produjo el hecho se encontraron varias vainas servidas de calibre 9 milímetros y posteriormente la pericia balística realizada sobre la pistola de Chaves determinó que los proyectiles y las vainas eran coincidentes.

Por su parte, el imputado quedó detenido el 17 de septiembre del 2020 en la dependencia donde se desempeñaba y llegó preso al debate como acusado de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por odio de género o a la orientación sexual (travesticidio), por la función de policía, ensañamiento y alevosía", el cual prevé la pena de prisión perpetua.

(Télam)