El fiscal de Mar del Plata que intervino en 2017 en el juicio en el que fue sentenciado a 8 años y medio de prisión el acusado de asesinar días atrás a una psicóloga social en la localidad de Ramos Mejía, dijo hoy que el acusado "tenía pedido de captura desde hace cinco meses" y que "debía cumplir condena hasta el 16 de agosto de 2024".

Además, detalló que quedó bajo arresto domiciliario porque su defensa había requerido ese beneficio durante la pandemia del coronavirus por razones médicas, "vinculadas a una enfermedad respiratoria"

Guillermo Nicora, quien estuvo a cargo de la acusación en el proceso en el que fue condenado Alejandro Miguel Ochoa (55), explicó que el hombre cumplía condena en la Unidad Penal 15 de Batán, cuando su defensor público presentó un pedido de detención domiciliaria, por considerar que requería "protección individualizada por considerarse población de mayor riesgo ante la Covid-19".

"La defensa pública promovió este pedido, con sustento en las instrucciones del procurador General de la Suprema Corte de Justicia, impartidas a través de la Resolución 158/20 del 16 de marzo de 2020, dado que Ochoa, de acuerdo con los criterios epidemiológicos vigentes y las razones de salud pública involucradas, requiere una protección individualizada por considerarse población de mayor riesgo", explicó el fiscal a Télam.

En ese sentido, señaló que el juez de Ejecución Penal 1, Ricardo Perdichizzi, "rechazó el pedido, y ese rechazo fue revocado por la Cámara de Apelaciones" local.

Nicora indicó que Ochoa fue sentenciado en marzo de 2017 por el juez del Tribunal Oral en lo Criminal 4 Jorge Peralta, a 8 años y medio de prisión por robo agravado por lesiones graves, del que resultó víctima una mujer, quien sufrió fracturas en un brazo tras ser arrastrada por la moto que conducía el imputado.

"Logramos un condena importante, la defensa apela ese fallo y la Cámara de Casación confirma la sentencia pero redujo la pena a 8 años y cuatro meses, por lo que Ochoa debía cumplir condena hasta el 16 de agosto de 2024", precisó.

En declaraciones al canal C5N, el fiscal señaló además que, ante el pedido de prisión domiciliaria por parte de la defensa, "el Servicio Penitenciario Bonaerense expresó que le parecía correcto porque no podían atenderlo por sus enfermedades".

"El 29 de abril de 2020 se le da la libertad basado en lo que expresó el Servicio Penitenciario" y, de acuerdo con las condiciones fijadas, "Ochoa tenía que estar en prisión domiciliaria en Castelar".

Nicora señaló que, tras ser acusado por un nuevo delito en octubre de 2020, en el partido bonaerense de Morón, el juez Predichizzi determinó que el hombre "violó las reglas" de su prisión domiciliaria y que "que se había fugado", por lo que "el 8 de octubre se ordenó la detención y captura". (Télam)