Un profesor secundario que fue atacado a golpes y puñaladas por tres delincuentes que lo asaltaron cuando regresaba de dar clases a su domicilio en la localidad bonaerense de La Tablada, en el partido de La Matanza, aseguró hoy que no entiende por qué lo atacaron con un arma blanca sin decirle una palabra porque si le hubiesen pedido sus elementos de valor se los habría entregado.

“No hacía falta que me lastimen así”, dijo esta mañana Luis, el profesor de química y matemática herido, al hablar con la prensa desde una ventana de su casa, pero detrás de una persiana.

Si bien trascendió hoy por la difusión de un video de una cámara que registró el ataque, el hecho ocurrió el lunes pasado alrededor de las 22.40 en la cuadra de la calle 30 de Agosto, esquina avenida Crovara, de la mencionada localidad del oeste del conurbano.

La víctima regresaba caminando y a pocos metros de llegar a su casa, fue abordada por la espalda por tres delincuentes que en modalidad “piraña” lo derribaron al piso, le pegaron y hasta lo tajearon con un arma blanca que se cree era una navaja.

“Ni siquiera los oí correr atrás mío, cuando me di cuenta ya me estaban pegando y cuando estaba en el suelo me terminaron cortando la pierna de un lado y la rodilla del otro”, contó y resaltó: “Ahora estoy muy mal, no puedo caminar”.

Consultado sobre qué le dijeron, respondió: “Absolutamente nada, porque si ellos me hubieran pedido las cosas, se las hubiera dado sin resistirme”.

Luis explicó que como no lograron sacarle sus “cosas de trabajo”, entre ellas una notebook, se llevaron las llaves de su casa, pero no llegaron a entrar a ella y escaparon cuando los vecinos salieron en su ayuda.

“Recibí atención, la ayuda de mis vecinos que se comunicaron con la policía. Vino el móvil policial y ellos mismos me trasladaron al Hospital Ballestrini”, relató la víctima, quien precisó que en ese centro de salud le dieron “quince puntos en la pierna izquierda” y otros “cinco en la rodilla derecha”.

Por último, Luis comentó que debe guardar reposo y no puede salir de su casa porque prácticamente no puede caminar, y comentó que en los 60 años que vive allí “nunca” le había pasado algo semejante.

El caso es investigado por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) en turno en el departamento judicial de La Matanza. (Télam)