Una militante del Movimiento Sin Trabajo “Teresa Vive” (MST) que el martes pasado había sido herida de un escopetazo en la ingle en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, partido de La Matanza, murió hoy y por el femicidio está prófugo y con pedido de detención un hombre que había sido su pareja, informaron hoy fuentes policiales.

La víctima, Gladys Sanabria (37), falleció hoy tras tres días de agonía en el hospital Simplemente Evita, de González Catán, donde fue sometida a una intervención quirúrgica y a varias transfusiones.

El presunto autor del crimen fue identificado por las fuentes como José Antonio Ceballos, quien permanecía hoy prófugo pese a que ya se realizaron tres allanamientos para intentar localizarlo, aunque todos sin resultado.

Según las fuentes, el hecho ocurrió alrededor de las 19 del martes pasado, en las horas previas a los festejos de Navidad, en una casa del barrio Nicole de Virrey del Pino, donde Ceballos se presentó con una herida en una pierna y una escopeta y con ella le disparó a la víctima y escapó.

Mónica Sulle, referente del MST "Teresa Vive" y compañera de militancia de la víctima, contó a Télam que el conflicto surgió porque “después de un año de relación, Gladys había decidido separarse de este hombre porque era un violento y él no lo pudo aceptar”.

“Por eso -continuó-, el martes él se pegó un tiro en una pierna y le mandó fotos a Gladys para que fuera verlo. Ella no fue por temor a que le hiciera algo y por eso él fue herido hasta la casa con la escopeta y, cuando ella salió, le disparó a un metro y medio de distancia. Le dio en la ingle”, contó Sulle.

La mujer agregó que Ceballos efectuó el ataque delante del hijo de 2 años de la víctima y que cuando una sobrina de Gladys la quiso ir a asistir “él la amenazó y le dijo 'si la ayudás te mato a vos', y se quedó un rato para ver cómo se desangraba”.

Finalmente, Ceballos escapó y, por lo que pudieron reconstruir los investigadores judiciales y policiales, primero pasó por lo de su madre, donde dejó abandonada la escopeta.

“Sabemos que tenía amigos en Campana a los que llamó para que fueran a buscarlo en auto. Se hicieron allanamientos pero no lo pueden encontrar”, comentó Sulle.

La mujer agregó que Sanabria solía militar en la sede de La Boca del movimiento y que aparte del hijo de 2 años que fue testigo del hecho, tiene otras dos hijas de 24 y 25, una de ellas viviendo en Paraguay, aunque aclaró que ninguno de los tres son hijos del presunto femicida.

El caso fue investigado inicialmente por el fiscal Federico Medone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 de La Matanza, pero ante la muerte de la víctima, la causa podría ser derivada en las próximas horas a la fiscalía temática de Homicidios del mismo departamento judicial. (Télam)