Dos hombres serán juzgados desde mañana por el encubrimiento y participación secundaria del crimen de Jimena Beatriz Salas, una mujer de 44 años que fue asesinada de más de 40 puñaladas en enero del 2017, en su casa de la localidad salteña de Vaqueros, informaron hoy fuentes judiciales.

El debate comenzará a las 8 de este lunes y estará a cargo de la Sala VII del Tribunal del Juicio de Salta, integradas por los jueces Francisco Mascarello, Federico Diez y Javier Armiñana Dohorman.

Según las fuentes, unos cien testigos fueron citados para declarar en las audiencias que se estiman se desarrollarán hasta el 21 de mayo próximo, en el Salón de Grandes Juicios de la Ciudad Judicial de la capital salteña, y las principales instancias serán transmitidas en vivo por el canal de Youtube del Poder Judicial provincial.

En este sentido, los voceros detallaron que el lunes se emitirá la lectura de la requisitoria fiscal de elevación a juicio, mientras que en la etapa final de la audiencia de debate se transmitirán los alegatos de las partes y la lectura del veredicto.

Sergio Horacio Vargas (34) llegará a la audiencia imputado como partícipe secundario de homicidio triplemente calificado por ser cometido con alevosía y ensañamiento y por precio o promesa remuneratoria.

En tanto, Nicolás Federico Cajal Gauffín, quien era la pareja de la víctima al momento del hecho, será juzgado por encubrimiento agravado.

Por el Ministerio Público intervendrán los fiscales penales Ana Inés Salinas, Gustavo Torres Rubelt y Ramiro Ramos Ossorio.

Mientras que Marcelo Eduardo Arancibia y Luciano Romano serán los defensores técnicos de Vargas, y Marcos Rubinich defenderá al imputado en relación a la acusación de la querella y la actoría civil.

Por su parte, Pedro Javier Arancibia intervendrá como defensor de Cajal Gauffín; Marta Verónica Aguilar Bossini se desempeñará como querellante y actora civil; y la asesora de Incapaces 2, Claudia Mariela Flores Larsen, intervendrá en representación de las hijas menores de la víctima.

Cajal Gauffin y Vargas fueron imputados del hecho ocurrido el 27 de enero de 2017, cuando se encontró el cuerpo sin vida de Salas (44) en el piso de la cocina comedor de su vivienda, ubicada en la localidad de Vaqueros, a 11 kilómetros al norte de la ciudad de Salta.

De acuerdo al expediente, Salas fue asesinada de más de 40 puñaladas, presuntamente durante un robo, al tiempo que en la vivienda fueron encontradas sanas y salvas, encerradas en un baño, sus hijas mellizas de tres años.

En el requerimiento de elevación a juicio, los fiscales sostuvieron que la conducta desplegada por Cajal derivó en "una manifiesta obstrucción de la justicia, perpetrada en orden a evitar dar cuenta acerca del origen o naturaleza de bienes espurios que estaban en su poder y que fueron sustraídos por los autores del homicidio, en ocasión de ejecutar el hecho principal".

Asimismo, consideraron que se pudo establecer que los autores materiales contaron con la activa colaboración de Vargas, para la perpetración del hecho.

Por otra parte, se pudo determinar que Cajal, pese a ser pareja de la damnificada, habría desplegado una conducta criminalmente punible al ocultar información trascendental para la investigación de los hechos, direccionándola y condicionando el resultado, en función de intereses personales, agrega el texto.

Para los fiscales, esto, más el transcurso del tiempo, impidieron la determinación de los autores materiales, sobre los que la investigación continúa de manera constante e intensa.

Según la autopsia practicada al cuerpo, además de las 40 puñaladas, la mujer presentaba signos de defensa y se utilizaron al menos dos armas blancas para cometer el hecho. (Télam)