El joven de 20 años que ayer se había entregado por su presunta participación en el homicidio del contador Gonzalo Calleja, hallado asfixiado en un campo de trigo en las afueras de la ciudad entrerriana de Paraná, fue liberado hoy luego de que la fiscalía determinara que al momento del hecho estuvo en otra localidad, informaron fuentes judiciales y policiales.

El fiscal Santiago Alfieri tomó la decisión luego de que el abogado del sospechoso, identificado como Brandon Comas, entregara su teléfono celular, que lo ubicó en otro sitio de la provincia fuera del departamento Paraná, aunque continuará vinculado a la investigación.

A través de un comunicado se informó que el letrado "entregó un dispositivo de telefonía celular, con su contraseña, en la que exhibió diversos elementos que probablemente ubican al joven detenido en una ciudad de la provincia fuera del departamento Paraná".

Alfieri "requirió la intervención de un oficial de la Dirección de Inteligencia Criminal, quien corroboró la información de dichos archivos, sin perjuicio de que fue entregado el dispositivo a las autoridades para alcanzar las certezas".

"Ante esta situación y la función del deber objetivo de investigación, se dispuso la libertad del joven, quien fuera señalado por vecinos de inmediaciones del lugar del hallazgo del automóvil de la víctima; pero continuará vinculado a la investigación en tanto se realicen las pericias necesarias", añadió el comunicado del Ministerio Público Fiscal (MPF).

Al respecto, Claudio Berón, abogado de Comas, dijo a Télam que su cliente no llegó a ser imputado dado que las pruebas presentadas determinaron que había estado en la localidad de Concepción del Uruguay, a unos 265 kilómetros de la capital entrerriana.

"No hubo imputación porque pudimos alejar las sospechas, la fiscalía lo dejó supeditado a la causa con algunas restricciones en caso de que lo requiera pero acreditamos lo que veníamos diciendo desde un primer momento", afirmó.

Berón añadió que, inclusive, confeccionó un "listado con todas las cámaras de la zona de Concepción del Uruguay desde el momento en que llegó hasta que se volvió a Paraná".

En tanto, los fiscales Alfieri y Mariano Budasoff continúan trabajando en la línea de investigación para esclarecer el homicidio de Calleja, cuyo cadáver había sido encontrado el jueves.

"Hoy hubo rastrillajes en la zona donde fue localizado el cuerpo para ver si había algún otro elemento de la víctima", precisó a Télam un vocero encargado de la pesquisa.

Personal de Homicidios continúa trabajando en diversas pericias telefónicas y de cámaras de seguridad, como así también en la toma de testimonios a vecinos y lugareños.

Los investigadores sospechan que el lugar del hallazgo del cadáver fue una escena secundaria, ya que creen que fue asesinado en otro lugar y que su cuerpo fue arrojado por otras personas entre la maleza, debajo de un árbol, en un campo de trigo de las afueras de Paraná, a más de 7 kilómetros de su rodado.

"La autopsia realizada al cuerpo de Calleja pudo establecer la ausencia de lesiones traumáticas en el cuerpo de la víctima, determinándose la asfixia como medio de muerte", explicaron ayer por la noche en un comunicado los fiscales.

En tanto, aún queda pendiente establecer "el mecanismo por el que se produjo" la asfixia, por lo que se esperan los resultados de los estudios de laboratorio y química forense, y los histopatológicos.

Desde el MPF remarcaron que "la ausencia de lesiones físicas no descarta la hipótesis de homicidio vinculado estrechamente con la sustracción de los elementos de valor que llevaba consigo" el joven.

Los fiscales a cargo de la investigación ordenaron y participaron de más de 30 allanamientos en los últimos días para esclarecer el episodio.

Durante los procedimientos se secuestraron más de 15 teléfonos celulares, 1.000 dólares, marihuana y una memoria de cámara, detallaron las fuentes.

La principal pista de la investigación es que Calleja fue asesinado en el marco de un robo y no se descartaba que el crimen estuviera vinculado a la compra y venta de dólares, actividad que según su propia familia desarrollaba el contador, además de ser empleado administrativo en una empresa.

De hecho, en el auto de Callejas, encontrado el jueves cerrado con llave y mal estacionado en el barrio 1 de Julio de Paraná, tenía 9.500 dólares en la guantera, añadieron los voceros.

Sin embargo, la sospecha es que el hombre llevaba 15.000 dólares al comienzo de la jornada, por lo que intentaban determinar con quién o quiénes se vio en las últimas horas con vida o con quién o quiénes realizó las transacciones de cambio de divisas.

"No descartamos nada, no estamos en condiciones de confirmar alguna de las hipótesis sobre el móvil del crimen pero se continúa trabajando con lo recolectado hasta el momento y en tareas de campo", dijo una fuente de la investigación. (Télam)