Los raspones que el verdadero autor del crimen del empresario Andrés Blaquier, asesinado de un tiro el pasado 29 de octubre en un asalto en el partido bonaerense de Pilar, se provocó al caerse de la moto de la víctima tras cometer el hecho, y que no presentaba “Lucianito”, el primer detenido por el caso, fueron la clave para que los investigadores buscaran otros sospechosos e identificaran al nuevo detenido de 16 años, que en las próximas horas será indagado por el homicidio, informaron hoy fuentes judiciales.

En tanto, los voceros indicaron a Télam que el hasta ayer principal imputado, Luciano “Lucianito” Jesús González (18), quedará detenido en el marco de otras causas pero desvinculado de este homicidio, y que su novia Brisa Villarreal (18), quien también había sido apresada como partícipe, ya fue puesta en libertad, luego de comprobarse que no está relacionada con el hecho.

A su vez, los investigadores procuran establecer si el segundo partícipe del crimen de Blaquier aún prófugo intervino el pasado martes en un asalto similar cometido contra otro hombre al que le quisieron robar la moto en la localidad bonaerense de Martínez, hecho por el cual fue detenido un joven de 19 años -novio de la madre del buscado-, con una pistola 9 milímetros robada a un policía que está siendo peritada para ver si fue la empleada para matar al empresario.

Al haber ahora un menor de edad de 16 años como imputado, en el expediente también interviene la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) del Fuero Penal Juvenil descentralizada de Pilar, que está a cargo de las fiscales Paula Romeo y Cecilia Barros Reyes, quienes hoy indagarán al adolescente detenido ayer en la Villa Hidalgo del partido de San Martín, como presunto autor material del “homicidio agravado” de Blaquier.

Sin embargo, el fiscal original del caso, Gonzalo Agüero, de la UFI 4 de Pilar, continúa trabajando en la investigación para detener al cómplice con el que el adolescente detenido cometió el hecho y que está prófugo.

Según las fuentes, fue al propio Agüero quien comenzó a dudar de la participación de “Lucianito” en el hecho cuando al indagarlo en tres oportunidades notó que no tenía en ninguna parte de su cuerpo las lesiones que debería presentar el verdadero autor del crimen.

Es que un testigo directo de la caída que sufrió el delincuente con la moto de Blaquier en el sitio donde luego quedó abandonada, había relatado a los investigadores que lo vio levantarse con una ceja, la nariz y el parietal izquierdo ensangrentados.

Por ello, el fiscal Agüero ordenó a la Policía buscar en los centros de salud cercanos el ingreso de algún paciente con ese tipo de lesiones.

Así fue como se detectó a través de las cámaras del Centro de Monitoreo del municipio de Escobar, que 40 minutos después del hecho, el nuevo detenido se había ido a atender al hospital Dupuy de Garín.

“En el hospital el chico dio una identidad y un número de DNI falso, y se escapó después de su primera atención en la guardia sin que le hubieran dado el alta”, dijo a Télam una fuente judicial.

Con la colaboración de la Ayudantía Fiscal de Garín, Agüero logró identificar al joven que se atendió en el hospital como un adolescente de 16 años domiciliado en la villa Cri Cri de Escobar, que tras varios allanamientos fue detenido ayer por detectives de la DDI San Isidro en la Villa Hidalgo de San Martín.

Las fuentes explicaron que ahora resta determinar si este adolescente actuó en el crimen de Blaquier con alguno de los autores del intento de robo de otra moto que hubo el martes pasado a las 20.40, en la calle Necochea entre Dorrego y Edison de Martínez, partido de San Isidro.

Con el mismo modus operandi que el cometido en el caso Blaquier, dos “motochorros” se aproximaron al conductor de una moto Tornado XR 250, le apuntaron con un arma y, sin que llegaran a disparar, provocaron la caída de la víctima con su vehículo en la calle.

Los ladrones huyeron sin concretar el robo, pero tras una persecución iniciada de inmediato por personal policial, uno de ellos, identificado como Rodrigo Martín Espíndola (19), cayó de la moto en la que iba como acompañante y fue detenido, mientras que el conductor escapó.

A Espíndola le secuestraron una pistola Bersa Thunder 9 milímetros con la inscripción de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que, por su número de serie, ya se determinó que le había sido robada el año pasado a un miembro de esa fuerza.

La pistola está siendo peritada desde ayer para establecer si fue el arma homicida de Blaquier.

Coordinados por el fiscal general de San Isidro, John Broyad, el fiscal de Martínez a cargo de esta causa, Gastón Garbus, se puso a trabajar con su colega Agüero de Pilar para establecer si hay conexiones entre los casos.

“Estamos viendo si en el hecho de Martínez el cómplice que escapó en moto es el que también está prófugo en el hecho de Blaquier. Ese sospechoso que estamos buscando a su vez es hijastro del detenido Espíndola”, comentó a Télam un investigador judicial.

El crimen de Blaquier, director del Negocio Agropecuario de la firma Ledesma, se produjo el 29 de octubre pasado por la tarde cuando el empresario circulaba por el kilómetro 50 de la Panamericana, en la zona norte del Gran Buenos Aires, junto a su esposa en una moto BMW 1200 de color negro, en sentido a provincia.

Según las fuentes, el empresario fue abordado por dos delincuentes que iban a bordo de otra moto y lo amenazaron con un arma de fuego para robarle.

De acuerdo con los pesquisas, en esas circunstancias, uno de los asaltantes efectuó varios disparos contra Blaquier y la víctima recibió un tiro en el pecho, que más tarde le causó la muerte.

Tras la agresión armada, uno de los delincuentes se apoderó de la moto del empresario y escapó junto a su cómplice, pero cayó de la moto y la dejó abandonada. (Télam)