La joven de 19 años que estuvo dos meses prófuga y se entregó el martes pasado en la Triple Frontera por el crimen de Alfredo Poggetti, el policía federal retirado asesinado de un tiro en febrero en el barrio porteño de Barracas, reconoció haber estado en el hecho, pero le atribuyó el homicidio a los otros tres detenidos, entre ellos, su pareja, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Zaira Yanet Ozuna Villalba (19), quien luego de ser trasladada desde la provincia de Misiones, donde había quedado detenida, fue indagada por el juez en lo Criminal y Correccional 60, Luis Schelgel, y el fiscal Pablo Recchini, las autoridades judiciales a cargo del expediente.

Según las fuentes, Ozuna reconoció que el pasado 18 de febrero ella se encontraba con su pareja y padre de su hijo de 3 años, Leandro Javier Berón de Astrada (20), y con dos amigos, Kevin Andrés Limenza González (21) y Luis Enrique Palacios Estigarribia (19), ambos de nacionalidad paraguaya, cuando de repente estos tres imputados se acercaron a Poggetti con fines de robo.

La joven dijo que vio que hubo un forcejeo, que luego se sorprendió al escuchar disparos, quedó en shock y después decidió salir corriendo detrás de los otros tres imputados.

Pese a que en la causa, la mujer de la víctima relató que Ozuna fue la encargada de retenerla a ella mientras sus cómplices asaltaban a su marido, la joven dijo en su indagatoria que quedó parada al lado de la señora pero que ni le dirigió la palabra.

Luego, contó que en el barrio Zavaleta, donde viven, vio que Berón de Astrada tenía lesionado un dedo de una mano, que éste le dijo que se callara y no diga nada, y que por temor a su pareja fue que decidió profugarse.

Por el caso, ya fueron procesados por el delito de "homicidio en ocasión de robo", que prevé una pena de 10 a 25 años de prisión, los tres imputados varones.

Sólo Berón de Astrada fue detenido en los allanamientos ordenados el 23 de marzo pasado –los otros tres imputados se fueron entregando con el paso de los días-, y es el acusado más comprometido en el expediente.

Es que, según la investigación del juez Schelgel, el fiscal Recchini y la División Homicidios de la Policía Federal (PFA), la noche del hecho este acusado perdió la falange de uno de sus meñiques y dejó un reguero de sangre cuando la víctima lo hirió al disparar su arma en un intento de defensa.

Además, la defensa de Limenza González presentó un escrito en el que responsabilizó por el homicidio a Berón de Astrada al afirmar que se “sorprendió” al escuchar los disparos porque no sabía que ese coimputado había llevado un arma cargada.

La información obtenida por los investigadores de Homicidios de la PFA en tareas de campo en las villas de Barracas, el seguimiento de las imágenes de cámaras de seguridad que captaron a los autores antes y después del hecho, y el análisis exhaustivo de las redes sociales de los sospechosos, fueron las claves que permitieron identificar a los cuatro imputados.

El crimen de Poggetti (66) ocurrió alrededor de las 20.15 del 18 de febrero último en la calle Río Limay al 1300 de Barraca