El adolescente de 17 años que fue herido de dos balazos en la cabeza por uno de los policías de la Ciudad que lo interceptaron cuando se trasladaba con tres amigos en un auto por el barrio porteño de Barracas fue derivado en gravísimo estado a un hospital de mayor complejidad y su madre denunció hoy que fue víctima de un caso de "gatillo fácil", que los efectivos "tiraron a matarlo", y que le "plantaron" un arma de fuego para simular un enfrentamiento.

"Es un caso de 'gatillo fácil' porque no pueden sacar un arma y dispararle a unos pibes. Tiraron a matármelo. Esa gente (por los policías) no está capacitada para andar con un arma", agregó en diálogo con Télam la mujer, entre lágrimas, tras lo cual manifestó que su hijo "sigue en estado crítico" y que "no hay esperanza, no tiene signos vitales, está muy mal". (Télam)