La jubilada de 81 años que fue hallada asesinada y atada de pies y manos a la cama en su casa de Monte Grande, partido de Esteban Echeverria, murió a raíz de los golpes que le aplicaron en el cráneo, el rostro y ambos hombros, según los resultados preliminares de la autopsia, informaron hoy fuentes judiciales.

En tanto, la investigación está en plena etapa de recolección de pruebas y análisis de diferentes cámaras de seguridad de la cuadra donde vivía la víctima, Nilda Blanco, con el fin de identificar a el o los atacantes que, antes de huir, robaron el teléfono celular de la mujer.

La fiscal de Esteban Echeverría a cargo del caso, María Paula Segade Sánchez, es quien lleva adelante la pesquisa del crimen descubierto el domingo último, cuando el hijo de la víctima fue hasta la casa de su madre, situada en Arana al 1800, porque no respondía a sus llamados.

Al llegar, el hombre vio que la puerta de ingreso estaba abierta y al entrar encontró a su madre muerta sobre la cama, visiblemente golpeada.

El informe preliminar de la autopsia estableció que Blanco fue atacada unas 48 horas antes del hallazgo del cuerpo.

Los investigadores manejan como principal hipótesis el robo, ya que a la mujer le faltaban unas cadenitas, una pulsera de oro y su teléfono celular.

Según las fuentes, el o los delincuentes pudieron haber entrado a la casa por el ventiluz de la cocina. (Télam)