El abogado del joven detenido como imputado de atropellar con su camioneta y matar a dos motociclistas a los que acusó de robarle la semana pasada en la ciudad santafesina de Rosario dijo hoy que va a apelar la prisión preventiva dictada por la justicia y aclaró que su defendido no tuvo "dolo" de matar y que se encontraba en un estado de "conmoción".

"Vamos a recurrir la decisión (la preventiva dictada por el juez Román Lanzón) porque consideramos que nuestra teoría del caso es muy distante a la ofrecida por la parte acusadora", explicó esta tarde a Todo Noticias el letrado Pablo Rajmil.

Para el abogado, "de ninguna manera se ha configurado un dolo de matar" por parte del acusado, Diego C. (25), quien esta mañana fue sometido a un peritajes psicológicos y psiquiátricos ordenados por la justicia.

"Estamos esperando los resultados pero surge un estado de conmoción en Diego en el momento del hecho", señaló el defensor, quien remarcó que hubo un "primer hecho" anterior a la muerte de los motociclistas en perjuicio del acusado y que fue "violento".

"Se trató de un robo con armas en la puerta de su domicilio", indicó Rajmil y agregó que su defendido ya había sufrido "un robo con armas en el Año Nuevo de 2019 cerca de la casa de la madre" pero que en su momento no lo denunció.

El abogado remarcó que el objetivo de la apelación que va a presentar es "obtener la libertad" de su defendido "durante la investigación", la cual es "reciente", por lo que "todavía restan muchas pruebas por realizar".

"Nosotros aportaremos las que consideremos pertinentes y creemos que todas ellas son tendientes a cambiar la calificación legal y mejorar la situación de Diego", concluyó.

Ayer, el juez Lanzón, a pedido del fiscal Pablo Saldutti, dictó la prisión preventiva por 60 días para el joven detenido y lo imputó de doble "homicidio simple", el cual no es excarcelable y prevé penas de entre 8 y 25 años de cárcel.

Durante la audiencia imputativa, el fiscal exhibió el video de una cámara de seguridad privada en la que se ve la secuencia en la que la moto de las víctimas sube a la vereda y la camioneta Chevrolet S-10 gris del imputado la persigue hasta atropellarla y terminar su carrera al impactar contra un árbol.

El fiscal basó su pedido de calificación en actas policiales y declaraciones de testigos, como el de un vecino que auxilió a C. luego del choque y contó que "cuando le cayó la ficha de lo que había pasado el chico repetía ´¿Qué hice, qué hice?"

"El hecho no concluyó cuando la camioneta impactó contra el árbol, como usted dijo, sino que hay que ver qué pasó cuando las víctimas fueron impactadas, en un hecho que les produjo el fallecimiento, y después habrá que analizar el estado psíquico y emocional del imputado", advirtió el juez Lanzón al abogado Rajmil.

Por su parte, el letrado había realizado planteos de "legítima defensa", "emoción violenta" y que el imputado "produjo un homicidio culposo", los cuales fueron rechazados por el magistrado.

Asimismo, el juez Lanzón rechazó el pedido de la defensa de prisión domiciliaria o en la Unidad Order, donde C. permanece detenido, ante el peligro de que sufra un atentado, por lo que Rajmil pidió entonces que su defendido "cumpla la pena en un pabellón de policías y no de presos comunes", lo que finalmente fue aceptado por el magistrado.

De la audiencia, que se celebró por Zoom, participó también el imputado, quien permanece detenido en el Order del Servicio Penitenciario Santafesino, situada en la zona sudoeste de Rosario.

En tanto, un grupo de unas 250 personas entre familiares, amigos y vecinos del imputado, se congregaron esta mañana en la puerta del Centro de Justicia Penal, en el barrio Hospitales, y cuando el juez Lanzón confirmó la prisión preventiva de C., algunos manifestantes se empujaron con los efectivos policiales y golpearon los vidrios del edificio.

El sábado, cientos de personas también marcharon por el barrio Fisherton de Rosario en reclamo de la liberación del joven C.

El hecho que desató la protesta ocurrió el jueves pasado cerca de las 17 en la calle Amuchástegui al 600 de Fisherton, en la zona oeste de Rosario.

Según el Ministerio Público Fiscal (MPA), en ese lugar dos jóvenes identificados como Diego Nicolás Quiroga García (25) y Luciano Escudero (29), quienes se movilizaban en una motocicleta y armados, interceptaron al conductor de una camioneta Chevrolet S 10, doble cabina y le robaron una mochila que contenía 2.000 dólares y 2.000 pesos, tras lo cual se dieron a la fuga.

La víctima del robo, decidió perseguirlos a bordo de su vehículo y al llegar a la calle Juez Zuviría al 600, en el mismo barrio, atropelló a la moto con sus dos ocupantes.

En esas circunstancias murió Quiroga García mientras que Escudero resultó herido y fue trasladado bajo custodia policial en calidad de detenido al hospital de Emergencias de Rosario.

Allí permaneció internado varias horas, hasta que el viernes por la mañana murió como consecuencia de múltiples traumatismos, informaron las fuentes.

Tras el episodio, el conductor de la camioneta se entregó en una comisaría de la zona y quedó detenido. (Télam)