La amenaza o chantaje digital conocido como “sextorsión” es una modalidad de ciberdelito en la que se exige la entrega de dinero a cambio de no divulgar material íntimo que fue intercambiado a través de alguna red social o aplicación de mensajería.

En el sitio web institucional fiscales.gob.ar, el fiscal Horacio Azzolin, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci), brindó una serie de recomendaciones para prevenir esta modalidad delictiva, como la del caso difundido hoy por Télam de un joven de Pilar al que lo obligaron a transferir 110.000 pesos para evitar quedar involucrado en una causa penal por haber contactado en un sitio de citas a una chica que supuestamente estaba captada por una red de trata de personas.

"Lo más importante es hacer la denuncia cuanto antes, para que la evidencia no se pierda y preservar los mensajes para poder rastrear la cuenta", señaló el fiscal.

Azzolin explicó que “existen dos modalidades, pero la principal está apuntada a los hombres, que son contactados por lo que aparentan ser mujeres en las redes sociales, se intenta entablar una conversación personal con la víctima que luego se vuelve íntima”.

En este marco, la mujer envía fotos y le pide al hombre que haga lo mismo y a partir de que la víctima envía material, "empieza una exigencia de entrega de dinero a cambio de no divulgarlo".

Las recomendaciones transmitidas desde la Ufeci son "cuidar los contactos y evitar las interacciones de carácter íntimo con personas de las cuales no se tiene referencia".

Azzolin también consideró que la entrega de dinero no es una solución, ya que "en la mayoría de los casos se ha pedido más dinero” y porque además “en algunos casos, luego de haber pagado, el material se divulga de igual manera en la red".

La Ufeci recomienda hacer la denuncia de inmediato en la comisaría más cercana al domicilio o en las dependencias policiales o judiciales especializadas de cada provincia y no borrar los mensajes para poder rastrear a los involucrados.

Otro tipo de “sextorsión” -parecida a la de la víctima de Pilar-, se dio en 2019 con un correo electrónico que llega con el falso logo de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) advirtiendo al receptor que está bajo investigación por una red mundial de pedofilia por haber visitado sitios de contenido sexual y que para evitarlo deben transferir sumas de dinero. (Télam)