Los investigadores de la denominada "Operación Atlantis", en la que fueron detenidas seis personas y secuestrada una tonelada y media de cocaína en un velero que iba a ser transportada hacia Europa, determinaron que la droga incautada provenía de Colombia, México, Perú y Bolivia, y señalaron que aún se intenta determinar si la organización criminal utilizaba otros puertos de América para el envío de los cargamentos.

“Es una actividad que por lo complejo tiene distintos puntos de salida desde América pero nuestros investigadores siguen muchísimas líneas permanentemente”, explicó el Jefe de la Prefectura Naval, prefecto general Mario Farinón, durante una conferencia de prensa en la que estuvieron, además, el Subdirector Nacional de Gendarmería, Javier Alberto Lapalma, y el Director de Inteligencia Criminal de Prefectura, prefecto general Guillermo Giménez Pérez.

Farinón valoró el "intercambio de información" entre las distintas fuerzas de seguridad nacionales y de otros países para lograr el esclarecimiento del caso.

"No fueron pocas la interacciones que tuvieron nuestras instituciones con autoridades de otros países. El intercambio de información se ha mantenido en absoluto secreto y en un hermetismo total”, dijo el jefe de prefectura.

Según informaron, el valor total de la cocaína secuestrada alcanza los 15 millones de dólares, pero ese monto puede acrecentarse potencialmente, ya que eran distribuidas y comercializadas en España.

Además de la droga se incautaron vehículos de alta gama, tres embarcaciones, dinero en efectivo de distintas monedas y hasta un dispositivo de almacenamiento de bitcoin.

Los procedimientos estuvieron a cargo de la GNA y PNA en el marco de la operación denominada “Operación Atlantis”, que fue presentada este mediodía en el Edificio Centinela del barrio porteño de Retiro.

Fuentes de la investigación aseguraron a Télam que se investiga si los seis detenidos –cinco argentinos y uno de nacionalidad marroquí-española-, formaban parte de una “cédula dormida” que operaba en la Argentina como parte de una organización criminal dedicada al acopio, transporte y distribución de la droga desde América Latina hacia Europa, precisamente en España.

“La cocaína llegaba a la Argentina desde Colombia, México, Perú y Bolivia, entre otros países de la región. La misma era transportada en una embarcación tipo barcaza por el río Paraná por distintos puntos de Rosario y Escobar”, explicó a Télam un encargado de la investigación.

“La barcaza quedaba en medio del río y por la noche se acercaban distintas embarcaciones de menor porte para “acoderar” (colocarse a la par para trasladar elementos de una embarcación a otra) y así transportar los bultos a un barco que aguardaba en aguas internacionales para luego llegar a España”, expresó la fuente consultada.

Según el investigador, “al llegar al continente europeo, el procedimiento era a la inversa. Se descargaba la droga en embarcaciones pequeñas y luego era trasladada a otras para su posterior distribución por tierra”.

La investigación surgió de declaraciones que en 2018 hizo como "arrepentido" en otra causa el contador Diego Guastini (45), condenado por tráfico de divisas y sindicado lavador de dinero de grupos narcos, quien fue asesinado el 28 de octubre de 2019 por un sicario que lo atacó a tiros en el partido de Quilmes.

Durante los años subsiguientes, los investigadores analizaron el entramado de relaciones y actividades de las personas que mencionó Guatini y el 10 de junio pasado, en base a escuchas telefónicas y seguimientos, surgió información sobre un inminente traslado de un cargamento de droga a Europa por vía fluvial y marítima.

Del seguimiento ordenado en la causa, se estableció que había tres embarcaciones que navegaban a través del río Paraná y que hacían paradas en muelles de distintas viviendas, donde personas subían y bajaban bolsos estancos -especialmente acondicionados para evitar su contacto con el agua, el polvo o el barro-.

Patrullas de la GNA y PNA realizaron entonces un seguimiento de esas embarcaciones hasta que determinaron que una de ellas se acoderaba a un velero llamado "Quo Vadis" que estaba más alejado de la costa.

Por orden del juez federal 2 de Lomas de Zamora, Luis Armella, y a pedido de la Procunar y de la fiscalía Federal de ese distrito, tres días después, el 13 de junio último, los agentes federales realizaron un operativo a bordo de ese velero y apresaron a cuatro personas, mientras que otras dos fueron detenidas al bajar de una lancha en una isla de la ribera del Paraná, a la altura del partido de Escobar, donde alquilaban una casa.

Al requisar la vivienda y una camioneta, los efectivos hallaron 34 bolsos con 800 paquetes sellados con plástico y envueltos en piñatas rosas, que contenían en total 889,255 kilos de cocaína.

Al día siguiente, se allanaron los domicilios de los detenidos y en un guardarropas de la vivienda del sospechoso que residía en el country "El Centauro", de la localidad bonaerense de Canning, se secuestraron otros 660,740 kilos de esa misma droga. (Télam)