La esposa del gendarme encontrado muerto el viernes pasado y dos hombres amigos de sus hijos fueron imputados hoy por el crimen del miembro de la fuerza de seguridad, que según el fiscal fue drogado y asesinado a golpes antes de ser arrojado en un aljibe de las afueras de la localidad santafesina de Roldán, informaron fuentes judiciales.

Del homicidio de Gustavo Elorrieta (42) también habría participado uno de los hijos de la pareja, un adolescente de 17 años, quien quedó a disposición de un juzgado de Menores.

Según la investigación del fiscal Adrián Spelta, el motivo del crimen fue una nueva relación de pareja que Elorrieta inició en la Ciudad de Buenos Aires en abril pasado, a la que se trasladó para una capacitación en la Gendarmería Nacional Argentina (GNA).

Pedrana acusó hoy durante una audiencia imputativa realizada en el Centro de Justicia Penal de Rosario a la esposa de Elorrieta, Mercedes Flores, y a dos hombres identificados como Mario Faetani y Alexis Galarza, por homicidio triplemente calificado por el vínculo, por alevosía y por la participación de cuatro personas.

La juez penal Valeria Pedrana formalizó la imputación y dictó la prisión preventiva de los tres por el plazo de dos años, informaron fuentes judiciales.

El fiscal sostuvo hoy en la acusación que el móvil del crimen, en esta primera etapa de la investigación, es una presunta venganza por la relación sexoafectiva que Elorrieta inició en Buenos Aires con otra mujer, en abril pasado.

Desde febrero, el gendarme fue trasladado a esa ciudad para realizar una capacitación de la fuerza de seguridad.

“Al anoticiarse Flores de la decisión del fin de la relación conyugal, comienza a planificar el hecho de homicidio junto a su hijo A.E, el amigo de ambos Faetani y el amigo de su hijo, Alexis Galarza”, dijo Spelta.

De acuerdo con la investigación, Elorrieta viajó a la localidad santafesina de Roldán, ubicada a 25 kilómetros al oeste de Rosario, el 10 de julio pasado para visitar a sus hijos, que viven con la madre.

Nunca llegó a destino y a mediados de mes comenzó a investigarse su desaparición, hasta que la Policía encontró el vehículo del gendarme en un camino rural, chocado y con manchas de sangre.

El viernes fue hallado el cuerpo de Elorrieta y el fiscal Spelta ordenó la detención de la esposa, un hijo y otras dos personas.

Según su teoría del caso, informada hoy por la Fiscalía Regional Rosario, “los imputados actuando de forma conjunta causaron la muerte de Elorrieta”, luego de “inocularle una sustancia anestésica para inmovilizarlo”.

Eso ocurrió, según el fiscal, en la vivienda familiar de la calle Larrea al 1200 de Roldán, donde luego de drogarlo “le efectuaron múltiples golpes en la cabeza causándole el fallecimiento”.

Tras el crimen, los acusados y el hijo menor cubrieron el cuerpo y lo atacaron “desde el cuello hacia sus extremidades inferiores” y lo colocaron el baúl del auto del propio gendarme, un Volkswagen Bora, para finalmente arrojar el cuerpo en un aljibe seco de las afueras de la ciudad, que taparon con tierra y ramas.

De acuerdo con la acusación, cuando volvían de ese lugar y de “eliminar la evidencia”, chocaron con el vehículo, que dejaron abandonado junto a otros objetos de la víctima.

El fiscal sostuvo que la mujer contrató un remis para que en distintas oportunidades “la trasladara a arrojar evidencias del homicidio en diferentes zonas de Rosario y Roldán”.

La Policía ya había encontrado rastros de sangre en la vivienda familiar, antes del hallazgo del cuerpo.

La jueza admitió la imputación y dictó prisión preventiva por dos años a los tres acusados, informó hoy el Ministerio Público de la Acusación (MPA) santafesino.

(Télam)