La justicia de Garantías impuso prisión preventiva al nieto e hijo de la diseñadora de indumentaria Olga Naum por el crimen de Lorenzo King, cometido en diciembre último en un campo de la localidad bonaerense de Saladillo, informaron hoy fuentes judiciales.

La resolución de la jueza Patricia Altamiranda recayó principalmente sobre Joaquín Salgado (19), a quien le imputó el delito "homicidio agravado por el uso de arma de fuego, homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y coacción agravada por el empleo de arma de fuego".

Mientras al padre de joven, Ezequiel Emilio Salgado (46), dueño del campo donde ocurrieron los hechos, la magistrada le dictó el procesamiento por "portación ilegal de arma de fuego de uso civil condicional".

Naum (74) era abuela y madre, respectivamente, de los imputados, detenidos desde el pasado 18 de diciembre por el crimen de King (37), hijo de una concejala de la ciudad de Saladillo y por las heridas causadas a Tomás Matías Santopolo (31), guardavidas e hijo de la fiscal de Saladillo, Patricia Hortel.

Según las fuentes, la fiscal de la causa, Adriana Norma Pippo, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Saladillo, solicitó la prisión preventiva que fue avalada por la jueza, aunque las defensas apelaron esa decisión ante la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata.

El hecho ocurrió en la madrugada del 18 de diciembre del año pasado en el establecimiento rural "San José", propiedad de los Salgado, situado en Cuartel IX, paraje El Mangrullo, a unos 40 kilómetros del caso urbano de Saladillo, a la altura del kilómetro 209 de la ruta 205.

Según las fuentes, todo comenzó cuando tanto las víctimas como imputados estaban reunidos en un quincho donde ensayaban, ya que todos son músicos y tienen una banda de rock, y por motivos que se desconocen Salgado hijo comenzó a disparar.

Fue Salgado padre quien trasladó a los baleados en una camioneta al hospital de Saladillo, mientras su hijo Joaquín fue detenido más tarde, cuando llegó al campo personal de la comisaría de Saladillo.

En el lugar del hecho, la policía secuestró una pistola marca Bersa calibre .40 -es la que se cree empleó el imputado para balear a sus conocidos- y una escopeta Maverick calibre 12.

También fue requisada en el hospital a donde había llevado a los heridos, la camioneta Hyundai Tucson propiedad de Salgado padre, y allí se incautó un revólver Smith & Wesson calibre .38.

Padre e hijo fueron indagados por la fiscal Pippo, pero se negaron a declarar, dijeron las fuentes.

Por otro lado, la diseñadora de indumentaria fue hallada muerta el 24 de diciembre en la habitación de un hotel del barrio porteño de Recoleta, donde dejó una nota en la que se refiere a "desgracias familiares" relacionadas a un nieto y un hermano fallecidos tiempo atrás y a la última detención de su hijo y de otro de sus nietos por el homicidio en Saladillo. (Télam)