Autoridades del Ministerio Público Fiscal mendocino destacaron esta tarde que las pruebas de ADN encontradas en el cuerpo de la joven asesinada fueron determinantes para capturar al sospechoso del femicidio de Agustina Trigo, asesinada a puñaladas y golpes en la localidad de San Martin.

“Gracias a la tecnología que se ha invertido en Mendoza es que tenemos este tipo de resultados. En una hora ya teníamos el resultado ‘match positivo’ entre las evidencias que encontramos en la víctima y con el perfil genético de este individuo”, aseguró el ministro de Seguridad de Mendoza, Raúl Levrino.

Es que en las últimas horas la Policía de Mendoza capturó a Diego Armando Caballero (35), un hombre con antecedentes penales, como principal sospechoso del femicidio de Trigo (22).

“Cruzamos todo tipo de información. La idea no era distraer la investigación nuestra y sí producir en el autor material una distracción”, dijo el ministro.

En ese sentido, Levrino agregó que “investigaciones conjuntas de la Policía de Mendoza, Investigación Tecnológica y el Laboratorio de Genética provincial lograron el dato positivo. La tarea ha sido destacable”.

Además, el titular de la cartera de seguridad mendocina señaló que al caso lo abordaron desde el área de Delitos Tecnológicos.

“Desde la primera llamada al 911 trabajamos coordinados con las otras áreas. Estas investigaciones se llevan adelante a través de las redes sociales. En ese sentido, localizamos que el radio estaba en la zona del departamento de San Martín. A través de todo el intercambio con las redes, comenzamos con el cruzamiento de información. Cuando alguien entró a la cuenta de Agostina, hicimos un cruzamiento de datos”, afirmó Levrino.

Por otro lado, el procurador de la Suprema Corte, Alejandro Gullé, dijo que “se opinó de manera despectiva de la investigación pero todo ha terminado de manera feliz con el hallazgo del autor material”.

El Registro Provincial de Huellas Genéticas Digitalizadas y el Laboratorio de Genética Forense fueron inaugurados en 2017 y buscan contribuir al esclarecimiento de los hechos criminales, particularmente en la individualización de las personas responsables.

Además, ayuda a identificar y determinar el paradero de personas extraviadas, desaparecidas o fallecidas, a discriminar las huellas de toda persona que interviene en el lugar del hecho y a determinar posibles casos de contaminación biológica de evidencia.

Así, Mendoza se transformó en la primera provincia en tener una base de datos donde se registran perfiles genéticos de imputados y condenados por delitos penales.

(Télam)