Restos óseos humanos fueron hallados en las inmediaciones de la localidad de Andalgalá, provincia de Catamarca, y se investiga si pertenecen a María Eugenia Olivera, una mujer que fue vista por última vez el 16 de julio pasado y por cuya desaparición fue detenida su expareja ante la sospecha de que se trate de un caso de violencia de género, informaron hoy fuentes policiales.

Según las fuentes, el hallazgo se produjo en inmediaciones al kilómetro 160 de la ruta provincial 46, en cercanías a la mencionada localidad catamarqueña, por efectivos de la División Homicidios de la policía provincial.

La investigación se inició el lunes pasado a raíz de una publicación a través de la red social Facebook, a partir de la cual los efectivos de la comisaría departamental de dicha jurisdicción tomaron conocimiento sobre la situación de Olivera (31), quien se encontraba desaparecida desde hacía más de dos meses y sobre quien no había una denuncia realizada para la búsqueda de su paradero.

"Ella es una amiga de la infancia de Tucumán. María Eugenia Olivera vive en Catamarca, Andalgalá. Supuestamente dicen que viajó a Tucumán para visitar amigas, otros, que vino a buscar empleo pero su última conexión de WhatsApp fue el 16 de julio. Nunca más escribió. Desde julio no se sabe nada de ella, aquellas personas o amigos cercanos que la hayan visto o estado con ella por favor comunicarse conmigo por MP. Tiene 3 hijos y jamás los dejaría solitos. Gracias", fue la publicación que realizó una amiga de María Eugenia.

A partir de lo trascendido, los policías iniciaron actuaciones de oficio, a fin de determinar la veracidad de los hechos, procedieron a entrevistar a la expareja de la mujer y, ante las confusas explicaciones brindadas, avisaron a la fiscal interviniente quien dispuso el arresto del sospechoso, que se concretó el último lunes, dijeron las fuentes de la investigación.

El detenido, identificado por la policía como Eliseo Guerrero (33), no reportó la ausencia de la mujer y es el principal sospechoso por su desaparición, precisaron los pesquisas.

En diálogo con un medio local, una amiga de la mujer desaparecida refirió que hacía mas un año y medio que la pareja se había divorciado y agregó: “Ella una vez me contó que él la había amenazado de muerte y eso fue en el mes de junio”.

Según el testimonio de la mujer, Olivera se comunicó con ella por última vez durante julio último, cuando le envió un mensaje de voz en el cual le contaba que estaba siendo hostigada por su expareja.

Según fuentes con acceso al expediente, la fiscal prevé una inmediata imputación al ex marido de la víctima, quien se encuentra a disposición de la justicia.

“En estos momentos se realizará la indagatoria del detenido” contó en diálogo con Télam la fiscal de la causa, Soledad Rodríguez, y agregó: “vamos a ver si declara o no”.

Consultada por sobre la calificación del hecho y el grado de la imputación, la fiscal remarcó: “No quiero adelantar nada, pero se dan todos los elementos del contexto de violencia de género”.

Finalmente, fuentes judiciales indicaron que “en la jornada de ayer los investigadores encontraron en la zona de rastrillaje un anillo y aritos que están siendo cotejados para determinar si pertenecen a Olivera”. (Télam)