Graciela Sosa, la mamá de Fernando Báez Sosa, asesinado a golpes hace tres años en la puerta del boliche "Le Brique" de Villa Gesell, dijo hoy que sigue esperando que su hijo regrese aunque sabe que "que nunca regresará", ya que era su "sol", su "vida" y el que les "daba alegría todos los días".

"Gracias mi amor, mii vida, por habernos dado felicidad durante 18 años", expresó Graciela en el acto que se realizaba en la ciudad de Dolores al cumplirse el tercer aniversario del crimen. (Télam)