Un fiscal pidió hoy que se condene a 12 años de prisión a uno de los imputados por el crimen de Jimena Salas, quien recibió más de 50 puñaladas en enero del 2017 en la localidad salteña de Vaqueros, mientras que para el entonces esposo de la víctima solicitó 5 años y medio de cárcel, por haber encubierto el femicidio.

En su alegato ante la Sala VII del Tribunal del Juicio de Salta, el fiscal Ramiro Ramos Ossorio pidió que se lo condene a Sergio Vargas como "partícipe secundario" del "homicidio calificado por ensañamiento, alevosía, criminis causa y femicidio" de Jimena Beatriz Salas (44), ocurrido en esa localidad ubicada a 11 kilómetros al norte de la capital salteña.

En tanto, para Nicolás Federico Cajal Gauffín, que era el esposo de la víctima al momento del crimen, el fiscal pidió la pena de 5 años y 6 meses de prisión por considerarlo autor del delito de encubrimiento agravado y solicitó su prisión preventiva.

"El hecho en el que Jimena Salas fue ejecutada con 57 puñaladas y en presencia de sus hijas es atípico e inusual en la historia criminal de Salta", dijo hoy el fiscal Ramos Ossorio, al iniciar su exposición.

Por su parte, la tutora oficial que interviene en representación de las hijas de Salas adhirió a los montos de pena formulados por los fiscales y solicitó la privación de la responsabilidad parental de Cajal Gauffín respecto de las dos niñas.

Asimismo, hizo referencia a una indemnización por daños y perjuicios de parte de ambos imputados a favor de las dos niñas.

Una vez concluidas estas exposiciones, el tribunal pasó a un cuarto intermedio, tras lo que se producirán los alegatos de las defensas de los imputados.

El debate, que comenzó el pasado 3 de mayo y que concluirá el lunes próximo, con la lectura de la sentencia, está a cargo de la Sala VII del Tribunal del Juicio de Salta, integrada por los jueces Francisco Mascarello, Federico Diez y Javier Armiñana Dohorman.

Unos 120 testigos pasaron por la Sala de Grandes Juicios del Poder Judicial de Salta, donde se desarrolla el proceso oral y público.

Durante el juicio, Ramos Ossorio expuso al tribunal el planteo del cambio de calificación del delito base investigado por el de homicidio calificado por ensañamiento y alevosía, criminis causa y femicidio, y citó como fundamento distintos elementos surgido a lo largo de la audiencia.

Por el Ministerio Público, además de Ossorio, intervienen los fiscales penales Ana Inés Salinas y Gustavo Torres Rubelt; Marcelo Eduardo Arancibia y Luciano Romano son los defensores de Vargas; y Pedro Arancibia es el defensor de Cajal Gauffín.

Además, intervienen Marta Aguilar Bossini, como querellante y actora civil; y la asesora de Incapaces 2, Claudia Mariela Flores Larsen, en representación de las hijas menores de la víctima.

El 27 de enero de 2017, el cadáver de Salas (44) fue encontrado en el piso de la cocina comedor de su vivienda, ubicada en la localidad de Vaqueros, 11 kilómetros al norte de la ciudad de Salta.

De acuerdo al expediente, Salas fue asesinada de más de 50 puñaladas, presuntamente durante un robo, al tiempo que en la vivienda fueron encontradas sanas y salvas, encerradas en un baño, sus hijas mellizas de tres años.

Según la autopsia, la mujer presentaba signos de defensa y se utilizaron al menos dos armas blancas para cometer el hecho. (Télam)