El fiscal que investiga el feminicidio de Úrsula Bahillo dijo hoy que el imputado Matías Martínez se mostró "frío” y "apático" al negarse declarar en la causa, consideró que deben crearse“ medidas más potentes” para luchar contra los femicidios y aseguró que dejará "hasta la última gota de sudor" para lograr una condena a reclusión perpetua.

En diálogo con la prensa, el fiscal Sergio Terrón consideró que las actuales medidas para prevenir los femicidios "son insuficientes" y que "se deberán diseñar en un futuro herramientas mas potentes y eficaces".

Sobre la indagatoria de esta mañana en la fiscalía de Chacabuco, Terrón detalló que Martínez “solo saludó, dijo ‘buenos días’ y que no iba a declarar”, tras reunirse brevemente con su defensor oficial.

“No soy psicólogo, pero de tantos años de trabajar en esto, este tipo de personalidades suelen ser muy frías y tienen la esfera afectiva bloqueada. No se expresan y cuando lo hacen, lo hacen con conductas disruptivas llegando inclusive a matar, como en este caso”, dijo el fiscal.

El titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de Junín confirmó que Martínez será alojado en la “Unidad 49” de esa ciudad, que en la actualidad funciona como Alcaidía para procesados.

El fiscal explicó que ahora tiene 15 días -de los que le quedan 13-, para pedir la prisión preventiva de Martínez y en caso de necesitar una prórroga, podrá pedir otros 15 al juzgado de garantías para reunir “el cuadro probatorio”, lapso durante el cual Martínez permanecerá detenido ya que "los peligros procesales son inminentes ante la pena en expectativa, que es reclusión o prisión perpetua".

Terrón aseguró que dejará "hasta la última gota de sudor" para lograr que este caso finalice con una condena a reclusión perpetua y se refirió al padecimiento de la madre de Úrsula por lo ocurrido.

"Me pongo en la piel de la mama, quien me refirió que estuvo diez años buscando este embarazo de Úrsula, es su única hija y viene una persona y le destruye el bien más preciado, que es su hija, le destruye la vida, la posibilidad de tener netos, de ser cuidada por su hija en el futuro...el daño además de ser irreparable es inconmensurable", expresó.

Consultado sobre cómo funcionó el Estado ante el caso de Úrsula, Terrón contestó: “Evidentemente funcionó mal porque si llegamos a este resultado, no podemos defender nada. Con lo que teníamos no alcanzó”.

En ese sentido, aseguró que “faltan más herramientas” porque “si no, no habría tantos femicidios” y pidió cambios legislativos.

“La única verdad es la realidad. Si vemos para atrás todos los femicidios que hubo, evidentemente tenemos que concluir que todos los perímetros y botones antipánico no sirven, que son medidas simbólicas, medidas que quedan a criterio de la persona a la que se le imponen si quiere cumplir o no, deliberado a su voluntad”, explicó.

“Los legisladores deberán instrumentar otras herramientas más potentes y eficaces para poder evitar este tipo de hechos” y en ese punto mencionó las “tobilleras” de monitoreo o incluso que “modificar el Código Penal”.

“Al ser el que encontró el cuerpo, a mí me toca ser el heredero de todas las fallas y errores y soy la única cara que sale a hablar. Soy el que recibe todos los cachetazos”, afirmó el fiscal.

Sobre la causa que se inició el 9 de enero y le tocó a él intervenir, Terrón explicó: “Acá no hubo tiempo porque se inició en enero (...) Inmediatamente pusimos el perímetro y estábamos esperando recibir el testimonio de ella para ampliar esa denuncia, fortalecerla y tratar de traerlo a él en calidad de procesado, pero hay que tener pruebas”.

El fiscal agregó que Martínez, explicó que más allá de las denuncias y causas abiertas en su contra, “no tenía ninguna sentencia condenatoria” y explicó que “la sola denuncia no basta para detener a nadie” porque “hay que hacer un recorrido, tramitar un proceso, juntar la prueba y luego probar esa causa”.

Consultado sobre cómo se produjo el encuentro entre Úrsula y su exnovio policía el día del femicidio, Terrón reveló que ese instante “no fue captado por las cámaras”, aunque sí se la pudo ver a “ella en las proximidades de un comercio ingresando a un quisco" y a Martínez bajar de su auto “en una estación de servicio” y luego “subir con algunas bebidas gaseosas y cervezas”.

Finalmente, Terrón dijo que espera con los resultados de los peritajes telefónicos de los celulares de Úrsula y Martínez, que le permitirán conocer si el encuentro entre ellos había sido o no pactado y los movimientos y comunicaciones que mantuvo cada uno antes del hecho (Télam)