La madre de Melody Barrera, la joven trans asesinada en 2020 en la localidad mendocina de Guaymallén, declaró hoy en el juicio que se le sigue a un policía por ese travesticidio que su hija "estuvo treinta y cinco minutos agonizando" luego de haber sido baleada por el acusado.

"Ella colaboraba siempre conmigo, hasta que me la mataron", dijo esta mañana Victoria Pincheira, al inicio de su declaración testimonial durante la cual sostuvo una foto de su hija y miró fijo al jurado popular.

Por el crimen está siendo juzgado en el nuevo Polo Judicial Penal de Mendoza Darío Jesús Cháves Rubio (34), quien prestaba servicio en la comisaría 34 de Godoy Cruz, cercano a Mendoza Capital, y está acusado del delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por odio de género o a la orientación sexual (travesticidio), por la función de policía, ensañamiento y alevosía", el cual prevé la pena de prisión perpetua.

"Estuvo treinta y cinco minutos agonizando, me enteré y yo no estuve ahí", recordó la mujer sobre la noche del crimen y en ese momento no pudo contener las lágrimas, por lo que el tribunal dispuso un cuarto intermedio.

Tras el receso, Pincheira señaló que "con el tiempo" ella se enteró que su hija "había entrado a la prostitución" y que lo hizo para ayudarla.

"Ella quería ser psicóloga, pero se cruzó con alguien que no le gustaba, o no sé qué y la mató", sostuvo la mujer, y agregó: "Mi hija recibió seis tiros. ¿Por qué no fui yo? ¿Por qué no me mató a mí?".

Según la testigo, cuando Melody "decidió ser mujer" le dijo "vas a sufrir mucho", al tiempo que recordó que "jamás" le "faltó el respeto" y todo lo que hacía era para que ella "estuviera contenta".

"Justicia, peleo hace más de dos años, justicia es lo que pido", concluyó la mujer, quien dijo que a raíz del crimen de su hija vive con "trece pastillas al día".

Durante esta jornada, la segunda del juicio, el tribunal también escuchó a Érica Rosa Narváez, pareja del imputado Jesús Cháves Rubio (34) y quien dio detalles sobre los momentos vividos durante y después del hecho; y a la hermana de Melody, Daniela Barrera.

"Recibí una llamada, a las 4.05, me dicen que mi hermana recibió un disparo", relató Daniela, y agregó que la persona que le avisó le dijo que había sido "Paloma", en referencia a la persona que cuida de ellas en la calle.

La hermana contó que Melody "utilizaba gas pimienta para defenderse" aunque "no tuvo problemas con clientes", y la describió como "una chica tranquila, normal y con muchos sueños".

"No solo la mató a ella (por Melody), a mi mama y a mí se nos vino el mundo encima", sostuvo Daniela.

Por su parte, Narváez declaró que el día del crimen su pareja "fue a comprar droga, regresó alterado, con la campera mojada. Me dijo que le habían querido robar, luego se bañó y se acostó".

A preguntas del fiscal Fernando Guzzo, la testigo dijo que Rubio no tenía opinión alguna formada sobre las personas trans y que él tuvo relaciones con trabajadoras sexuales trans cuando era joven.

"La acción concreta de mi pareja fue defenderse de un robo", aseveró la mujer y señaló: "Fue a ese lugar a comprar drogas", concluyó.

Los hechos que se ventilan en este juicio ocurrieron la madrugada del 29 de agosto de 2020 cuando Barrera (27) recibió seis disparos de arma de fuego desde un vehículo en la calle Correa Saa y Costanera, en el departamento de Guaymallén, a pocos metros del límite con la capital mendocina.

Durante las pericias en un sector donde se produjo el hecho se encontraron varias vainas servidas de calibre 9 milímetros y posteriormente los análisis de balística sobre la pistola de Cháves Rubio determinaron que los proyectiles y las vainas eran coincidentes.

Las principales pruebas que llevaron a su detención el 17 de septiembre de 2020 fueron el análisis de las imágenes de cámaras de seguridad, testimoniales y un informe geo referencial sobre comunicaciones telefónicas. (Télam)