Francisco "Barba" Gutiérrez, exintendente del partido bonaerense de Quilmes y exdirigente de la UOM, dijo hoy que "es difícil tener expectativas" sobre el resultado del juicio que se inició hoy a dos expolicías, uno federal y otro bonaerense, por el crimen de su hermano, el subcomsario Jorge Gutiérrez, asesinado de un balazo en la nuca en 1994 cuando iba en un tren que se dirigía a la ciudad de La Plata.

"Es difícil tener expectativas por todo el tiempo transcurrido y por el empeño de la política y los poderes institucionales en trabar para que no se avance al nudo del problema", dijo a Télam 'Barba' Gutiérrez antes de ingresar a los tribunales para asistir al debate.

No obstante, agregó, verá "cuál es la actitud de este Tribunal" frente al nuevo proceso.

Por su parte, David Gutiérrez, hijo del subcomisario asesinado, señaló que la reapertura del caso, ordenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) es el resultado de "una larga lucha contra la impunidad".

"Estamos con mucha ansiedad y expectativa después de 28 años de impunidad, de haber sufrido y visto todo tipo de aprietes, de que esta vez se haga justicia por mi papá y que los autores materiales e intelectuales de su asesinato sean condenados por lo que hicieron", afirmó David Gutiérrez en diálogo con Télam.

El juicio se inició esta mañana en la sala A de la planta baja de los tribunales platenses y está a cargo de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, cuyos integrantes juzgan al excabo de la Policía Federal Argentina (PFA) Alejandro Santillán y al exefectivo de la bonaerense Francisco Mostajo por el delito de "homicidio agravado por alevosía".

Por este caso, Santillán ya había sido absuelto en un primer juicio que se desarrolló en 1996, mientras que Mostajo estuvo prófugo de la Justicia durante la mayor parte del proceso.

El hecho ocurrió el 29 de agosto de 1994, cuando Gutiérrez fue encontrado muerto con un disparo en la nuca en el vagón de un tren en la estación La Plata del ferrocarril Roca.

Según un comunicado del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que acompaña a la familia de la víctima, el crimen ocurrió cuando Gutiérrez investigaba lo que ocurría en "depósitos de mercaderías vinculados al caso de la 'Aduana paralela', un resonante escándalo durante el gobierno de Carlos Menem".

Esa madrugada, el jefe policial se retiró de la seccional y se dirigía en tren a su casa de Quilmes cuando, a la altura de Sarandí, fue abordado por dos hombres, uno de los cuales le efectuó el disparo que lo mató, según la pesquisa.

'Chiquito' Santillán, entonces cabo de la PFA, estuvo imputado como autor material del disparo que mató a Gutiérrez, aunque fue absuelto en 1996 por la Sala Primera de la Cámara de Apelaciones de La Plata.

En 1998, en representación de la familia, desde el CELS se presentó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) , lo que derivó en una causa que tramitó en la Corte IDH, que, en su sentencia, emitida en 2013, declaró al Estado argentino responsable por el derecho a la vida, a la integridad personal y a las garantías judiciales y protección judicial a favor de Gutiérrez y de su familia.

"En el fallo, dictaminó que había suficiente prueba para ´concluir la participación de agentes estatales en la ejecución del subcomisario, así como en la obstrucción de la investigación´", precisó el comunicado del CELS.

La Corte IDH también ordenó reabrir el proceso para sancionar a los responsables materiales e intelectuales del asesinato. (Télam)