Un músico apodado "El Más Ladrón" se negó hoy a declarar como acusado de haber participado del crimen de Andrés Federico Costa, cuyo cadáver desmembrado fue hallado en octubre pasado mientras era comido por chanchos en un campo de la localidad bonaerense de General Rodríguez, y seguirá detenido en una cárcel federal, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Federico Martín Bellavigna, quien esta mañana fue indagado por la fiscal de la causa, Alejandra Rodríguez, quien le imputó los delitos de "homicidio agravado por alevosía y por el uso de arma de fuego en concurso real con privación ilegal de la libertad".

Fuentes judiciales informaron a Télam que, asistido por la abogada particular Silvina Fernández Rosarno, el acusado se negó a declarar, tras lo cual fue alojado en la cárcel de Marcos Paz, del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

Tras la indagatoria, la abogada defensora explicó a Télam que Bellavigna no declaró dado que considera que no están dadas las "garantías" para hacerlo en el Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, dado que existe una causa penal previa en la que el músico denunció "apremios" por parte de otros detenidos cuando hace varios años estuvo alojado en una comisaría de esa jurisdicción por otro hecho.

Por esa razón es que la defensa solicitó que ahora quede alojado en el ámbito del SPF.

En tanto, la fiscal Rodríguez aguarda para los próximos días el cotejo de un revólver .22 secuestrados en uno de los allanamientos en los que se buscó a Bellavigna mientras prófugo con los dos proyectiles de ese calibre extraídos del cuerpo de Costa para determinar si se trata de una de las armas asesinas.

Además de Bellavigna, por el crimen de Costa (34) hay otro detenido, Diego Ezcurra (28), quien trabajaba y vivía en el mismo predio rural que la víctima, y donde se cometió el homicidio.

De acuerdo a un testigo presencial, que fue víctima de la privación ilegal de la libertad cometida justo antes del asesinato de Costa, fueron tres los sospechosos armados responsables de los hechos, por lo que los pesquisas continúan con las diligencias en procura de identificar a esa tercera persona.

Por su parte, Bellavigna fue detenido la semana pasada en Salta por una comisión policial de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Moreno-General Rodríguez, que viajó hasta esa provincia al rastrear la actividad de su teléfono celular.

De acuerdo a los voceros, los detectives tenían dos posibles localizaciones, una de las cuales era un inmueble que el prófugo alquilaba junto a su novia.

Tras una vigilancia encubierta de ese sitio, y con la colaboración de policías salteños, los efectivos detuvieron al sospechoso cuando salió del inmueble con el aspecto algo cambiado y una venda en la mano que le tapaba el tatuaje por el que es reconocido públicamente.

Mientras era buscado por el crimen de Costa, el músico dio una entrevista a "Elo Podcast", la cual se difundió por Youtube y en la que pidió "garantías necesarias" para entregarse y que se investigue el trasfondo del hecho.

"No me quiero comer este garrón como el que me quieren hacer comer. Quiero que se sepa toda la verdad y se investigue todo lo que hay atrás para que pueda salir todo a la luz", dijo el acusado en esa entrevista.

Bellavigna es conocido en el ámbito de la Cumbia 420, en la que interpretó canciones con L-Gante, y actualmente tiene más de 400 mil seguidores en la plataforma Spotify.

A su vez, en uno de los procedimientos en los que se buscó a "El Más Ladrón" se allanó una casa en la que se secuestró un arsenal y se detuvo a una mujer, pero esta quedó imputada solo de "acopio de armas".

El crimen de Costa fue descubierto el 17 de octubre último, en un campo situado en Sarratea y Mutiloa, de General Rodríguez, donde la Policía halló el cadáver de la víctima en una chanchería del lugar, en momentos en que era comido por los cerdos que allí se criaban.

De acuerdo a los pesquisas, el campo es propiedad de Miguel Ángel Faure, quien a fines de octubre fue detenido en Ituzaingó como uno de los acusados de privar de la libertad a un hombre.

Para los pesquisas, el homicidio pudo haber sido un ajuste de cuentas entre miembros del mismo grupo, y también podría estar relacionado con otros crímenes derivados de la disputa por la venta de drogas en la zona oeste del conurbano, y un secuestro extorsivo. (Télam)