El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 25 fijó para el 16 de marzo de 2023 el inicio del juicio oral al que serán sometidos 14 policías de la Ciudad acusados del crimen de Lucas González, el adolescente de 17 años asesinado de un balazo en el barrio de Barracas en noviembre de 2021, informaron hoy fuentes judiciales.

Los jueces Marcelo Bartumeu, Ana Dieta y Hugo Navarro dispusieron que el debate se extienda durante 11 jornadas, a lo largo de las cuales juzgarán a los tres policías acusados de matar a Lucas e intentar asesinar a los tres amigos que iban con él en un auto, y a los 11 efectivos imputados por encubrir el hecho para hacerlo pasar como un enfrentamiento con delincuentes.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que el juicio oral comenzará a las 9 y será los días 16 y 28 de marzo; 11 y 20 de abril; 2, 9 y 23 de mayo; 6, 15 y 29 de junio y el 11 de julio.

Al tratarse de una causa con 14 personas imputadas y cuatro querellas, además del personal de seguridad y el público, el TOC 25 solicitó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que designe un lugar acorde para llevar adelante el debate, ya que el edificio judicial de la calle Paraguay al 1536 no cuenta con una sala de audiencias idónea, indicaron.

Los principales imputados son el inspector Gabriel Alejandro Issasi (42), el oficial mayor Fabián Andrés López (48) y el oficial Juan José Nieva (37), todos ellos entonces integrantes de la División Brigadas y Sumarios de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad y actualmente detenidos.

A los tres se les adjudica ser coautores de los delitos de "homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía, por placer, por odio racial, por el concurso premeditado de dos o más personas y por cometerse abusando de su función o cargo por un miembro de una fuerza policial".

Además, fueron acusados de "tres tentativas de homicidio agravado por las mismas causales; falsedad ideológica y privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley" respecto de los amigos de Lucas.

De los otros 11 imputados, los que ostentaban mayor jerarquía eran el comisario inspector del Departamento Comunal Vecinal 4 Daniel Alberto Santana (43); el comisario de la Comuna Vecinal 4A, Rodolfo Alejandro Ozán (54); el comisario de la Comisaría Vecinal 4D, Fabián Alberto Du Santos (52); y el comisario de la Comuna 4D, Ramón Jesús Chocobar (48).

Además, están acusados el comisario Juan Horacio Romero (51) y el subcomisario Roberto Orlando Inca (47), ambos de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4; el principal de la Comuna 4D, Héctor Claudio Cuevas (50); y los oficiales de la Comisaría Vecinal 4D Sebastián Jorge Baidón (28), Jonathan Alexis Martínez (35), Ángel Darío Arévalos (34) y Daniel Rubén Espinosa (33).

Todos ellos son considerados coautores de los delitos de "falsedad ideológica, privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley, encubrimiento agravado por la condición de funcionarios públicos y por ser el delito precedente especialmente grave e imposición de torturas".

Cueva e Inca también fueron acusados por "falso testimonio agravado por haber sido cometido en una causa penal y en perjuicio de los imputados".

El crimen de Lucas ocurrió en la mañana del 17 de noviembre de 2021, cuando el joven y tres amigos salieron del entrenamiento en el club de fútbol Barracas Central, y se subieron al Volkswagen Suran del padre de uno de ellos, para volver a la localidad bonaerense de Florencio Varela, donde vivían.

Tras detenerse en un kiosco, comenzaron a ser perseguidos por un Nissan Tiida, en el que circulaban tres policías de la Brigada 6 de la Comisaría Vecinal 4D, quienes realizaban tareas de campo en la intersección de las avenidas Iriarte y Vélez Sarsfield.

De acuerdo con la investigación, los policías informaron al servicio de comunicaciones policiales que perseguían un automóvil con "cuatro masculinos con apariencia menores, jóvenes", refirieron "que estaban armados", y les cruzaron el Nissan Tiida para detenerlos.

Como el automóvil de la brigada no tenía ninguna identificación ni los policías vestían chalecos ni uniformes policiales, los chicos pensaron que podían ser ladrones y quisieron escapar, pero fue entonces cuando los efectivos policiales dispararon contra el Volkswagen Suran.

Lucas recibió dos disparos, uno de ellos en la cabeza, que produjo su muerte al día siguiente en el Hospital El Cruce, de Florencio Varela. (Télam)