La fiscal bahiense que investiga a un comisario bonaerense detenido acusado de abuso sexual dijo hoy que se le imputan hechos de "tocamientos ocurridos en el ámbito laboral y en circunstancia de acoso sexual y hostigamiento" cometidos contra "tres víctimas" integrantes de la misma fuerza de seguridad.

"La cantidad de víctimas son tres, hacen sus declaraciones a partir de la primera denuncia en el año 2019 de una de ellas y a partir de ahí las otras dos brindan los testimonios en cuanto han sido víctimas de esta persona", señaló la fiscal de Delitos Sexuales bahiense Marina Lara.

La funcionaria formuló estos conceptos luego que en la víspera el comisario inspector Gabriel Miguel Zamora (50) negara los cargos al ser indagado durante más de dos horas.

"Se le recibió declaración indagatoria, brindó su versión de los hechos, negó la imputación y ofreció una serie de testigos que serán llamados en los próximos días", afirmó la funcionaria a la prensa.

Lara dijo que "los hechos son por tocamiento en las partes íntimas de las tres víctimas en los períodos que oscilan entre los años 2013, 2014, 2018" y que los episodios "son parecidos, en el ámbito laboral y en circunstancias de un acoso sexual".

"Las víctimas son policías, se desempeñaban bajo sus órdenes", agregó la agente fiscal sobre las denunciantes de Zamora, quien prestaba funciones en la Delegación de Inteligencia Criminal de Bahía Blanca y tras las denuncias fue apartado del cargo.

"El niega los hechos, da una versión de una especie de complot en su contra", agregó la fiscal al señalar que "las víctimas hablan de él, del temor que tenían de denunciar porque era un superior y el temor a que nadie les creyera que es lo que suele suceder en casi todos los casos de abuso y en este caso con alguien de cierto poder".

Por último, Lara explicó que "el delito de abuso sexual se agrava cuando el imputado es personal de las fuerzas policiales y comete los abusos en ocasión de sus funciones".

Uno de los investigadores señaló que uno de los tres hechos ocurrió en 2018, en la sede de Inteligencia Criminal ubicada en la avenida Alem al 800 de Bahía Blanca, donde una de las víctimas denunció que el jefe policial le había "efectuado tocamientos en contra de su voluntad". (Télam)