Dos presos escaparon de la cárcel santafesina de Piñero ocultos en los carritos que utilizan las visitas para llevar sus pertenencias y como sospechosa de facilitar la fuga fue apresada la mujer de uno de ellos, informaron hoy fuentes judiciales.

Los evadidos, que aún no fueron recapturados, ya habían protagonizado otra fuga hace dos años, cuando junto a otros detenidos escaparon de un minibús del Servicio Penitenciario (SP), en momentos en que se trasladaban por el kilómetro 3 de la autopista Rosario-Santa Fe.

Tras conocerse la manera en la que abandonaron la Unidad Penal 11 de Piñero, el subsecretario de Asuntos Penitenciarios provincial, Jorge Bortolozzi, manifestó sentirse "consternado y avergonzado por el bajo nivel de conocimiento y de contracción al trabajo" de los empleados del establecimiento.

Los fiscales a cargo de la investigación, Franco Carbone y Georgina Pairola, adelantaron la posibilidad de detener a 10 agentes del SP que están bajo la mira por el posible delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público y favorecimiento de la evasión.

A su vez, voceros judiciales indicaron a Télam que se iniciarían sumarios administrativos a otros 15 empleados penitenciarios que estaban de guardia a la hora del escape.

La fuga de los detenidos, identificados como Hugo Peralta y Carlos D'Angelo, se produjo ayer alrededor de las 17, cuando ambos reclusos recibieron la visita de familiares, dijeron los informantes.

Por la noche, cuando se realizó el conteo de reclusos, el personal penitenciario determinó que ellos dos no se encontraban en el pabellón.

Un video tomado por las cámaras de videovigilancia de la UP11 difundido hoy muestra el momento en que la pareja de D'Angelo sale con el carrito al estacionamiento externo de la cárcel y el hombre se sube al automóvil color oscuro, en el que escapan.

Tras confirmarse la evasión, la Justicia dispuso allanamientos y detuvo anoche a la mujer de D'Angelo, identificada como Johana Ayelén C. (32), quien había visitado a su pareja el lunes.

En la vivienda de la mujer, ubicada en la zona sur de Rosario, se secuestró un carrito con una manija de traslado mecánica y con un canasto, igual a los que se emplean dentro de la prisión para que las visitas lleven sus pertenencias, en cuyo interior había prendas que pertenecerían a su pareja evadida.

A partir de ese hallazgo, los pesquisas determinaron que cargados en esos carritos los dos presos abandonaron el penal por la puerta sin que las autoridades penitenciarias lo advirtieran.

"Tras el allanamiento se comprobó que los reclusos se escaparon un carrito en el que se llevan las pertenencias durante las visitas familiares", aseguró Bortolozzi en declaraciones a Radio2-Rosario.

"Nadie los requisó. Es imposible fugarse salvo que se haga la vista gorda, haya connivencia y mala praxis", consideró el funcionario sobre la fuga.

Una de las reacciones de la evasión fue la protesta de la familia de Edgardo Giménez, por cuyo asesinado en 2014 fue condenado D'Angelo, quien también enfrenta una causa por la evasión de 2019.

Los parientes de la víctima se encadenaron hoy al frente de la sede de la Gobernación santafesina en Rosario y fueron atendidos por funcionarios del Ministerio de Gobierno.

"No podemos creer que no haya complicidad de parte del Servicio Penitenciario", dijo Gabriela Giménez, hermana del comerciante asesinado durante un robo en la localidad de Granadero Baigorria. La mujer agregó que "no sale nadie (de la UP11) si no lo dejan salir, eso no tiene discusión", y pidió sanciones para el personal penitenciario.

También señaló que el director del SP, Walter Gálvez, les explicó que "hasta sentía vergüenza" de lo que les tenía que decir y les "confirmó la hipótesis de que salió adentro de una caja".

En tanto, los fiscales Carbone y Pairola analizaban hoy las evidencias con las que cuenta la investigación e informaron que el viernes próximo la pareja de D'Angelo será acusada durante una audiencia imputativa por el delito de "favorecimiento doloso de evasión".

D'Angelo está condenado a 23 años de prisión por haber asesinado en 2014 al comerciante Giménez, mientras que Peralta cumple una condena por robo calificado, informaron fuentes oficiales.

Ambos eran buscados en distintos operativos que se realizaban en el Departamento Rosario y la región.

Además, los dos fueron parte de la fuga de 9 reclusos ocurrida el 8 de mayo de 2019 en el kilómetro 5 de la autopista Rosario-Santa Fe, cuando escaparon de un móvil del SP que los trasladaba desde Rosario a la cárcel santafesina de Coronda.

Por ese hecho fueron imputados en aquel momento 10 empleados penitenciarios por facilitamiento de fuga, mientras que los reclusos recapturados fueron imputados en agosto del mismo año por evasión, portación de arma, robo calificado y hurto de vehículo, que utilizaron para completar el escape. (Télam)