Diez personas acusadas de integrar una banda que cometía estafas virtuales en Tucumán fueron detenidas en la provincia de Córdoba, durante un operativo realizado entre personal del Ministerio Público Fiscal (MPF) tucumano, con el apoyo de la policía cordobesa, informaron hoy fuentes judiciales.

Los voceros dijeron que se realizaron 15 allanamientos en busca de 12 personas acusadas de estafas virtuales, de las cuales 10 pudieron ser aprendidas mientras que las otras dos están prófugas.

Las detenciones se concretaron en Córdoba Capital, Cosquín, Río IV, San Francisco y Brinkmann y contaron con la colaboración de la policía de esa provincia, indicaron las fuentes.

Además de las detenciones, se incautó dinero en pesos y en dólares, posnets, teléfonos celulares, televisores, una escopeta, municiones, un revólver, tarjetas de débito y de crédito y comprobantes de compras de bienes.

A través de las divisiones de Análisis Criminal y de Informática Forense, los profesionales del Equipo de Investigaciones Fiscales del MPF, coordinado por Eugenio Agüero Gamboa, detectaron coincidencias en la mecánica con la que operaban los delincuentes, logrando identificar a los autores de estos delitos.

Según explicaron los investigadores estos tipos delitos "se originan por lo general con falsas llamadas, supuestamente en nombre de Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que notifican a las víctimas que se hicieron acreedoras de premios o bien para una verificación bancaria de identidad del cliente".

"Los detenidos de Córdoba operaban de manera exclusiva con estafas telefónicas, llamando por esa vía a sus víctimas, para conseguir con engaños sus datos personales y poder así acceder a sus cuentas bancarias y obtener créditos que de inmediato eran transferidos a cuentas de terceros", señalaron los pesquisas

También se pudo determinar que "usaban otros artilugios, como mensajes falsos anunciando a sus víctimas que habían obtenidos ciertos beneficios, logrando que éstas se trasladen hasta el cajero automático y de esa forma conocer los códigos de seguridad e ingresar a sus cuentas", agregaron.

Siguiendo esta línea de investigación, desde el MPF estudiaron la ruta de esas operaciones bancarias, y llegaron a determinar que las transferencias se concretaban en la provincia de Córdoba, donde pudieron dar con el paradero de los delincuentes que cometieron estos delitos cibernéticos.

Agüero Gamboa manifestó que "estas personas contaban con una estructura aceitada para cometer las estafas, se trata de un tipo delictual complejo".

El funcionario judicial destacó "a partir del seguimiento de la trazabilidad del dinero identificamos a los responsables, esto que antes no podíamos investigar por falta de recursos, ahora se hace posible gracias a la decisión del ministro fiscal, Edmundo Jiménez, que no escatimó esfuerzos al momento de ordenar la adquisición de tecnología de última generación, con la que pudimos seguir el accionar delictivo de estas personas". (Télam)