Un operador financiero fue detenido en la ciudad de Mar del Plata en el marco de un desprendimiento de la causa “Carbón blanco” iniciada en 2012 y donde una organización narco envió a Europa más de una tonelada de cocaína camuflada en carbón vegetal, y blanqueó el dinero ilícito mediante una red de empresas y testaferros, informaron hoy fuentes judiciales y el Ministerio de Seguridad de la Nación.

La propia ministra Sabina Frederic encabezará hoy a las 14, y junto a otros funcionarios y autoridades de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), una conferencia de prensa en el auditorio Aconcagua de Aerolíneas Argentinas, ubicado en el tercer piso del aeroparque metropolitano Jorge Newbery, para dar detalles de los procedimientos.

Según informó el Ministerio Público Fiscal (MPF), a través de su página institucional Fiscales.gob.ar, el detenido es Leopoldo Daniel Carrena, quien está “acusado de intervenir en varias maniobras de lavado de activos, algunas con ramificaciones en Estados Unidos de América”.

Su detención se dio en el marco de una serie de allanamientos realizados el lunes pasado por la PSA en Mar del Plata tras un pedido de los fiscales generales Federico Carniel y Carlos Amad, de la justicia federal de la localidad chaqueña de Roque Sáenz Peña, junto con los fiscales de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), Mario Villar y Laura Roteta.

En los operativos se logró secuestrar, entre otras cosas, diversa documentación, computadoras, teléfonos, dinero en efectivo en moneda extranjera y vehículos, informó el MPF.

Según fuentes de la investigación, Carrena posee diversos cargos directivos en un conjunto de empresas y era presuntamente el hombre que administraba las sociedades e inmuebles en Estados Unidos del abogado Carlos Alberto Salvatore, el líder de la organización fallecido en 2018.

“Carbón blanco” fue una operación en la que se desbarató a una banda narco que entre noviembre de 2011 y marzo de 2012 contrabandeó en tres envíos un total de 1.057 kilos de cocaína de una pureza del 80% a Portugal en contenedores de carbón vegetal empacado en la ciudad chaqueña de Quitilipi.

La organización criminal fue liderada por el fallecido abogado y empresario Carlos Salvatore y por el caso hubo dos juicios, uno en 2015 con cinco condenados a penas de entre 12 y 21 años por el contrabando de estupefacientes, y otro en 2019 por el lavado del dinero, en el que se declaró culpables a tres personas y se ordenó el decomiso de 70 inmuebles, 26 automotores y dinero. (Télam)