Un hombre sindicado como jefe de una de las facciones de la barrabrava de Newell’s Old Boys, fue detenido como sospechoso de ser el autor intelectual del crimen de otro barra, que fue asesinado a balazos en su casa de Rosario el año pasado, informaron hoy fuentes policiales.

Se trata de Guillermo Sosa, alias "Chupa" u "Ojitos", quien fue detenido esta madrugada por personal de la brigada de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) cuando caminaba por una calle de la localidad de Villa Gobernador Gálvez, lindante con Rosario hacia el sur.

El referente de la barra "Leprosa" quedó a disposición de los fiscales de la Agencia de Criminalidad Organizada, Matías Edery y Luis Schiappa Pietra, que lo acusan de haber sido el presunto instigador del crimen de Nélson "Chivo" Saravia, dijeron a Télam las fuentes judiciales.

Sosa también está ligado a la narcobanda rosarina “Los Monos”, que desde hace años gerencia a través de intermediarios la violencia en las tribunas de Newell’s.

El hecho ocurrió el 23 de octubre pasado en una vivienda de calle San Nicolás al 3700, cuando Saravia ya había dejado su participación activa en la barrabrava del club del Parque Independencia.

Según la investigación, cuatro personas ingresaron esa madrugada a la casa y le dispararon varias veces.

Saravia murió alrededor de las 2 de la madrugada en el hospital de Emergencia, adonde había sido trasladado, producto de las heridas sufridas.

Antes de su asesinato había sido destinatario -junto a familiares- de tres atentados a balazos, dos de ellos en el mismo domicilio donde lo mataron.

Saravia llegó a la cima de la barra de Newell’s luego de que el anterior jefe, Diego “Panadero” Ochoa, fuera detenido -y luego procesado y condenado- por el crimen de su antecesor, Roberto “Pimpi” Camino.

El “Chivo” quedó a cargo de los paravalanchas como una suerte de “gerente” de Ochoa, aunque luego la relación entre ambos se resintió.

De todos modos, Saravia mantuvo la conducción de los grupos violentos con el aval de Ariel “Guille” Cantero, jefe de la banda narcocriminal “Los Monos”, quien desde la cárcel digita algunas de las facciones que disputa la conducción de la barrabrava de Newell’s.

Dos de quienes fueron sus laderos en esa época, Hernán “Cuatrerito” Franchetti y Maximiliano La Rocca, fueron asesinados a tiros el 7 y el 18 de junio de 2016 respectivamente, el primero de ellos en la puerta del estadio ubicado en el Parque Independencia de esta ciudad.

El detenido Sosa, por su parte, también aparece vinculado a las tramas criminales que rodean a “Guille” Cantero, el gran gerente de la violencia en Rosario, a través de Marcos Jeremías Mac Caddon, alias “Pato”.

Mac Caddon fue procesado por narcotráfico por la Justicia Federal rosarina e imputado en la provincial como líder de una célula que reportaba a Cantero y ejercía su influencia para la venta de drogas y otros delitos en el cordón norte del Gran Rosario.

En unos audios de la causa, recuperados de su teléfono móvil, Mac Caddon habla de su vínculo con “Ojitos” con Leandro “Pollo” Vinardi, un preso que desde la cárcel encabeza otra estructura subordinada a Cantero.

“Yo soy un loco de negocios, no soy transa ni narco, nada, yo soy un loco de negocios, fanático de Newell’s, hincha de Newell’s y la gente me responde viste, somos una banda, y los pibes están conmigo”, dice “Pato” a Vinardi, condenado por un homicidio y procesado como parte de la banda de “Los Monos”. (Télam)