Tres jóvenes fueron detenidos como acusados del crimen de un jubilado de 64 años, encontrado hace nueve días asesinado, con las piernas atadas y una remera en la boca, en el interior de su vivienda de la localidad bonaerense de González Catán, informaron hoy fuentes judiciales.

Los sospechosos, identificados por la justicia como Leonel Baltazar Cruz (20), Lautaro Leonel Paz (18) y Andy Nahuel Valdez (21), quedaron aprehendidos luego de tres allanamientos realizados en domicilios ubicados a pocos metros de la casa de la víctima, Luciano Sinecio Rejalaga (649, en dicha localidad del partido de La Matanza, en el sudoeste del conurbano.

Voceros judiciales informaron a Télam que los acusados eran conocidos en el barrio, quedaron registrados por las cámaras de seguridad y, además, fueron señalados por testigos.

Sin embargo, Cruz, Paz y Valdez se declararon inocentes al ser indagados por el fiscal Marcos Borghi, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática de Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, que les imputó el delito de "homicidio agravado por alevosía".

El hecho ocurrió el pasado 24 de mayo pasado, en una casa ubicada en la calle Toay al 6600 de González Catán, donde residía Rejalaga.

Alertados de lo ocurrido, efectivos del Comando Patrulla La Matanza Sur acudieron a la propiedad y, al ingresar, encontraron en la habitación principal al jubilado tirado boca abajo en el suelo y sin signos vitales.

Asimismo, Rejalaga se encontraba con las piernas atadas con una chalina y con el cable de una zapatilla eléctrica, mientras que en la boca tenía anudada una remera.

En tanto, los agentes que inspeccionaron la escena del crimen hallaron un gran desorden en el interior de la propiedad, por lo que la principal hipótesis de los investigadores es que el jubilado fue víctima de un robo.

Por su parte, el médico forense que revisó el cadáver constató que presentaba golpes en el rostro y en la cabeza, mientras que el informe preliminar de autopsia arrojó que el jubilado murió asfixiado.

En el lugar también trabajaron peritos de la Policía Científica y se determinó que los ingresos a la vivienda no habían sido violentados y que la puerta lateral de acceso se encontraba sin llave. (Télam)