Dos jóvenes de 16 y 19 fueron detenidos hoy como sospechosos del crimen del jefe del Escuadrón Zárate-Brazo Largo de Gendarmería Nacional, Marcos Antonio Castillo, asesinado de al menos dos balazos en el rostro cuando regresaba en bicicleta a su domicilio de esa ciudad bonaerense, informaron fuentes judiciales y policiales.

Los arrestos, de uno de los cuales participó personalmente el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, se llevaron a cabo durante la madrugada en Zárate y en la casa del mayor de los detenidos se secuestró una campera con aparentes manchas de sangre que será analizada.

Fuentes judiciales dijeron a Télam que el otro detenido, menor de edad, estuvo involucrado en febrero pasado en un asalto en el que fue baleado un hombre en el barrio Villa Fox, de Zárate, aunque en ese momento era inimputable por tener 15 años.

"Con mucho dolor, lamentamos la muerte del Cte. Pr. Marcos A. Castillo y enviamos nuestras condolencias a su familia, seres queridos y compañeros de trabajo. Repudiamos la violencia y, más aún, cuando acaba brutalmente con la vida. Confiamos en que la Justicia actúe", escribió esta mañana la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic. en su cuenta de Twitter,

El comandante principal Castillo (46) era oriundo de la provincia de Jujuy, padre de un niño de cinco años y desde diciembre pasado se desempeñaba en Zárate, motivo por el cual vivía solo en una dependencia del viceconsulado de España, mientras que su familia lo hacía en el partido bonaerense de Ezeiza.

Ayer, cuando regresaba al lugar de residencia en su bicicleta, con el uniforme y el casco puesto y una mochila negra en la espada, aparentemente se resistió a un robo y fue asesinado de al menos dos tiros, uno que le impactó a la altura de una ceja y otro en un pómulo.

En la escena del crimen, ubicada en Independencia, entre Justa Lima de Atucha y Almirante Brown, en pleno centro de Zárate, los pesquisas recolectaron tres vainas servidas del arma disparada por los delincuentes, ya que el gendarme iba desarmado debido a que dejaba su pistola reglamentaria en la dependencia donde trabajaba.

Las fuentes judiciales dijeron a Télam que se llegó a los sospechosos a partir del relato de testigos que describieron la fisonomía y las ropas de los asesinos y, puntualmente uno de ellos, que vio correr a uno de los imputados y dio su identidad porque lo conocía.

Por tal motivo, durante esta madrugada, en el marco de la causa que instruye la fiscal 7 de esa ciudad, Andrea Palacios, se dispusieron siete allanamientos de urgencia, dos en los domicilios de los acusados y el resto en el de familiares y allegados.

El menor de 16 años fue detenido en la casa de un pariente, mientras que el otro, identificado por las fuentes como Pablo Agustín Arcel (19), fue localizado en el techo de una casa luego de que un vecino llamara a la policía porque escuchaba ruidos extraños.

De ese operativo participó personalmente Berni, quien vestido de sport y armado, instruyó a los efectivos del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de la policía bonaerense sobre el traslado del detenido.

Los voceros informaron que el menor de los apresados, en tanto, había estado detenido en febrero último por integrar una banda de asaltantes que baleó a un hombre en el barrio Villa Fox, hecho que fue investigado por la misma fiscal Palacios, quien envió la causa del adolescente, que en ese momento tenía 15 años, al Fuero Penal Juvenil.

Palacios indagará al acusado mayor de edad mañana, una vez que tenga los resultados de algunas diligencias, entre ellas de la autopsia que se practicará al cuerpo del efectivo asesinado en la morgue judicial local.

La fiscal analiza la evidencia para ver si le imputa del delito de "homicidio en ocasión de robo" o el de "homicidio agravado por el uso de arma y por la participación de un menor de edad".

Esta mañana en la puerta del viceconsulado español de Zárate, el vicecónsul Juan Carlos Rodríguez, recordó a Castillo como "una muy buena persona y leal a su trabajo" y dijo que le daban hospedaje a la víctima en el edificio consular desde que llegó a Zárate, en enero pasado, ya que no tenía otro lugar para vivir.

"Iba en bicicleta todos los días al escuadrón y los fines de semana iba a visitar a la familia a Ezeiza (...) Siempre me decía que se sentía sólo y quería traer a su familia. Fue un golpe tremendo y espero que solucionen los hechos de inseguridad", agregó.

Voceros policiales dijeron a Télam que cuando efectivos de la comisaría 1ra. de Zárate que estaban en las cercanías escucharon los disparos y llegaron al lugar, Castillo ya estaba fallecido y tirado en su suelo junto a su bicicleta.

Asimismo, los uniformados observaron a dos sospechosos que escaparon a pie, a quienes comenzaron a perseguir aunque perdieron de vista.

Esta tarde, los vecinos se la ciudad de Zárate realizaban un aplausazo en reclamo para que se refuercen las medidas de seguridad. (Télam)