Dos hombres fueron detenidos tras una serie de operativos realizados en locales ubicados en los barrios porteños de Belgrano y Chacarita, de los cuales seis de ellos terminaron clausurados, y secuestraron más de 200 celulares y accesorios, informaron hoy fuentes policiales.

Las detenciones fueron concretadas en las últimas horas por efectivos de la División Conductas Informáticas Ilícitas de la Superintendencia de Tecnología Informática de la Policía de la Ciudad junto a la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y la Dirección General de Coordinación Operativa, dependiente de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana, detallaron las fuentes.

Durante los primeros operativos, los efectivos inspeccionaron seis locales ubicados en avenida Cabildo al 2300, cinco de los cuales fueron clausurados, y procedieron a detener a uno de los encargados, ya que en su comercio encontraron tres celulares que figuraban denunciados como robados ante el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).

Según informaron las fuentes, durante estas inspecciones, los policías secuestraron 152 teléfonos celulares, tres de ellos denunciados como robados y los restantes por falta de documentación.

Por otra parte, en procedimientos realizados en avenida Corrientes al 6100, en el barrio de Chacarita, los policías concretaron la detención de un hombre de nacionalidad colombiana, ya que en el local bajo su responsabilidad se encontraron ocho dispositivos denunciados como robados ante el Enacom.

Según informaron las fuentes a Télam, allí los efectivos secuestraron 68 aparatos sin documentación y 165 partes de teléfonos usados, como carcasas, módulos y baterías y, ante esa situación, la AGC decidió clausurar el lugar.

En todos los casos intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 2, a cargo de Sebastián Ramos, quien ordenó el secuestro del material y la imputación de los dos detenidos por infracción a las Leyes 25.891 (Servicios de Comunicaciones Móviles) y 25.886 (Ley Blumberg).

Para la pesquisa se solicitó además la participación de la División Análisis de Inteligencia Informática de la Policía de la Ciudad, que trabajó de nexo con el Enacom para constatar si los dispositivos figuraban como robados. (Télam)