Alfredo Cahe, quien fue médico de cabecera de Diego Armando Maradona durante 31 años, declaró ante la Justicia que la muerte del exastro futbolístico “era totalmente evitable” y que un paciente como el “Diez” “tenía que tener un control médico clínico permanente”, informaron hoy fuentes de la investigación.

“Por lo que trascendió de la autopsia la muerte se produjo por una insuficiencia cardiaca y renal. Ese resultado era totalmente evitable. Con un correcto seguimiento y control era evitable”, dijo Cahe, según consta en la declaración que se produjo ayer y a la que tuvo acceso Télam, de fuentes con acceso al expediente.

(Télam)