Un jurado popular declaró "culpable" a un joven por el crimen de un estudiante de 13 años, asesinado de un balazo en 2017 durante un intento de robo cuando volvía de rendir una materia en la localidad bonaerense de Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Leonardo Gabriel Ferrer (23), quien estuvo prófugo casi dos años y será condenado por el delito de "homicidio agravado criminis causa", que prevé la pena de prisión perpetua, en perjuicio de Martín Alejandro Leguizamón.

Fuentes judiciales informaron a Télam que en el juicio, que se realizó en las instalaciones de un club por el protocolo Covid-19, el fiscal Alfredo Luppino dio por probado que el joven fue el autor material del crimen del adolescente, por el que ya había recibido la máxima pena como coautor Luis Alberto Soto (37), alias "Pocho", en otro debate desarrollado en octubre de 2019.

El representante del Ministerio Público basó la acusación, entre otros elementos, en el testimonio de una mujer que declaró por videoconferencia desde un hospital, donde está internada por un problema de salud.

La testigo detalló lo ocurrido y recordó la secuencia en la que Leguizamón fue asesinado por dos "motochorros".

Además, Luppino rechazó la coartada del imputado, quien había dicho que al momento del homicidio estaba trabajando en una obra en construcción, por lo que le pidió que le mostrara sus manos al jurado para desmentirlo.

La decisión había quedado estancada en once votos y se volvió a repetir tres veces dado que para que sea condenado por el delito endilgado debían reunir la totalidad de los doce integrantes, lo cual finalmente sucedió luego de que el fiscal insistió en acusarlo.

Tras el veredicto, el juez Eduardo Sbriz pasó a un cuarto intermedio para el próximo viernes con la audiencia de cesura en la que la fiscalía pedirá que Ferrer reciba prisión perpetua.

El hecho ventilado en el debate ocurrió el 22 de diciembre de 2017, cerca de las 18, en Río Cuarto y Murguiondo, en Laferrere, partido de La Matanza.

Según se dio por acreditado, la víctima regresaba de rendir inglés en su colegio cuando dos "motochorros" lo interceptaron con fines de robo.

El delincuente que iba como acompañante tenía en su poder un arma de fuego calibre .32 y tras descender del rodado amenazó al chico de 13 años con el objetivo de que le entregara todas sus pertenencias.

Según las fuentes, Ferrer le quiso sustraer un morral que llevaba colgado y su teléfono celular por lo que lo tomó del cuello, pero el estudiante se resistió al robo.

En ese momento, Leguizamón recibió un balazo en la espalda, que impactó en la escápula derecha y cayó gravemente herido al suelo.

En tanto, los delincuentes huyeron del lugar de inmediato, sin concretar el robo, y amenazaron a un vecino que se había acercado al observar el hecho.

Ese testigo declaró durante ambos juicios que asistió primero al adolescente y que luego otros habitantes del barrio lo llevaron en un auto particular a un hospital cercano, donde ya ingresó fallecido.

De acuerdo con la autopsia practicada, el estudiante tenía "un orificio de entrada a nivel del quinto espacio intercostal posterior con perforación y proyectil alojado en esternón a nivel del quinto espacio intercostal lateral derecho", y ello le provocó "un paro cardiorrespiratorio traumático a raíz de un neumohemotórax traumático, causado por arma de fuego".

En tanto, Soto, sindicado como el tripulante de la moto, había sido sentenciado el 15 de junio de 2017 a cuatro meses de prisión por un "robo simple", también en Gregorio de Laferrere, en un hecho similar, ya que la víctima fue un niño del secundario, a quien le arrebató un celular, dos camperas, trescientos pesos, un boleto secundario y una tarjeta SUBE.

Los voceros señalaron que "Pocho" recuperó la libertad en octubre y dos meses después participó en el crimen de Leguizamón. (Télam)