El viudo Marcelo Macarrón (62) permanecía esta mañana internado en terapia intensiva por una afección cardíaca, situación en la que se encuentra desde el domingo último, en tanto el juicio en el que está imputado por el crimen de su esposa, Nora Dalmasso, ocurrido en 2006 en la ciudad cordobesa de Río Cuarto, continuará hoy con la declaración del empresario Miguel Rohrer, quien fue apuntado como sospechoso por los propios hijos de la víctima y del acusado, informaron fuentes judiciales.

Rohrer fue apuntado como “sospechoso” del hecho criminal por Facundo y Valentina Macarrón -hijos de Nora y Marcelo-, cuando el 16 de marzo pasado testificaron ante el jurado popular y el tribunal técnico del juicio.

El empresario era una persona muy allegada a la familia de la víctima y, según Facundo Macarrón, “los fiscales nunca lo investigaron”.

También, el hoy abogado y funcionario diplomático de la Cancillería argentina había testimoniado que “Rohrer habría tenido una relación” con su madre Nora.

El hijo del acusado había agregado que "El Francés" Rohrer había presentado “pruebas demasiadas precisas y muy bien armadas" que lo ubican en Buenos Aires al momento del crimen, aunque había personas amigas de la familia que "lo vieron en Río Cuarto".

Por ello, fue categórico al señalar en el juicio que, con esas pruebas, “Rohrer es quien tendría que estar hoy en el banquillo de los acusados" y no su padre.

Según las fuentes, para la 29° audiencia de este juicio que se desarrollará hoy, hasta el momento Rohrer es el único testigo citado para declarar.

Mientras tanto el imputado Macarrón, por segundo día, no estará en la audiencia debido a que continúa su recuperación por una afección cardíaca en un sanatorio de Río Cuarto.

El acusado, de acuerdo con los informes médicos, se encuentra internado desde la tarde del domingo por una “reagudización de patología coronaria preexistente y permanece desde entonces en la unidad de cuidados y monitoreo continuo”.

Macarrón es el único imputado en este proceso, quien responde por el delito de "homicidio calificado por el vínculo, por alevosía, y por precio o promesa remuneratoria en concurso ideal", que contempla prisión perpetua.

Según el requerimiento fiscal de elevación a juicio, en fecha que no se puede establecer con exactitud, presumiblemente unos meses antes del 25 de noviembre de 2006, Macarrón, “en acuerdo delictivo con personas aún no identificadas por la instrucción, instigó el crimen de su mujer por desavenencias matrimoniales”.

Añade que la intención fue de "obtener una ventaja, probablemente política y/o económica" y sostiene que, para eso, "planificó dar muerte a su esposa, Nora Dalmasso". (Télam)