Un tribunal oral dará a conocer el veredicto del juicio que se le sigue a siete efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) acusados de haber participado en el crimen de Cristopher Rego, un joven de 26 años que en agosto de 2018 fue asesinado de un balazo en la espalda al evadir un control vehicular en el barrio porteño de Parque Patricios, informaron fuentes judiciales.

La audiencia comenzará a las 14 con las "últimas palabras" de tres imputados a través de la plataforma Zoom ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 que, luego, pasará a un cuarto intermedio para deliberar.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el fiscal Andrés Esteban Madrea pidió en su alegato que el principal imputado, el cabo segundo Pablo Miguel Brites (30), sea condenado a prisión perpetua como autor material del "homicidio agravado" de Rego.

En tanto, para el cabo primero Cristian Alberto López (29) y la marinera Lucila Tamara Carrizo (24) solicitó 12 años de cárcel por el delito de "encubrimiento agravado y abandono de persona".

Además, para el oficial ayudante Axel Gregorio Díaz Guevara (27), el cabo segundo Javier Eduardo Fernández (24), el cabo primero Rubén Darío Viana (30) y el ayudante de primera Roberto Mariano Paredez (47) requirió penas de entre 5 y 8 años por "encubrimiento agravado".

Por su parte, el abogado Ricardo Izquierdo, representante de Brites, pidió que sea absuelto al considerar que se trató de un caso de "legítima defensa" y, subsidiariamente, que sea encuadrado como un "exceso", mientras que el resto de los defensores solicitaron absoluciones.

Brites y López llegaron al juicio oral detenidos y el resto está en libertad.

El crimen de Cristopher, conocido por sus amigos y familiares como "Bocha", ocurrió alrededor de las 2.40 de la madrugada del domingo 12 de agosto de 2018 en Ancaste e Iguazú, en el límite de los barrios Parque Patricios y Barracas.

En esa ocasión, el joven que había sido padre hacía 40 días iba a bordo de su camioneta Peugeot Partner blanca que había comprado hacía una semana a un amigo suyo y los papeles del vehículo se los había olvidado en la casa.

"Mi hijo no para en la avenida Amancio Alcorta donde había ocho prefectos y Brites lo corre una cuadra, inocentemente él gira en U por la calle Monteagudo y agarra Ancaste, por lo que vuelve al mismo lugar en el que estaba el control porque él iba a Nueva Pompeya a buscar a su esposa y al hijo", relató Jorge Rego, padre de la víctima.

Según la requisitoria de elevación a juicio a la que Télam tuvo acceso, "Brites se colocó sobre la calle delante de la camioneta, apuntándole con su arma reglamentaria y luego de que el damnificado lo esquivara, realizó hacia el rodado dos disparos, los que impactaron en la puerta corrediza ubicada en el lateral derecho, así como en la puerta izquierda ubicada en la puerta trasera del rodado. Esta última bala atravesó el asiento e impactó a Rego en la espalda".

El joven manejó herido unas cuatro cuadras más hasta que a la altura de Ancaste al 3400 chocó contra otra camioneta que estaba estacionada, tras lo cual el propietario salió de su casa y llamó al número de emergencias 911.

“Mientras el rodado del damnificado se alejaba por la calle Ancaste, luego de producidos los disparos, …Carrizo, Fernández, Viana y López corrieron una cuadra…hasta el cruce con Ancaste, en donde junto a Brites comenzaron a revisar el suelo en busca de los casquillos expulsados por los disparos, lugar al que más tarde volvieron con igual fin -hacia las 2:55 aproximadamente-. Tras encontrarlos, los recogieron con el objeto de ocultarlos y alterar así la escena y teatro de los hechos”, sostuvo la fiscalía.

Personal de la Policía de la Ciudad y de Bomberos arribaron a la zona y comenzaron a investigar, tras lo cual algunos integrantes de la PNA que estuvieron en el control se acercaron.

Al respecto, el Ministerio Público determinó que "a escaso tiempo de producidos los disparos…arribó un automóvil particular…el que fue abordado por Brites, López y Carrizo y los trasladó hasta la intersección de Ancaste y Pepirí, donde la camioneta conducida por Rego había chocado".

"Una vez en el lugar del siniestro…los tres prefectos nombrados descendieron del rodado, se dirigieron a la camioneta chocada y tras colocarse del lado del conductor y luego de observar la parte posterior de la camioneta, se fueron corriendo hacia el auto que los trasladó, para retirarse sin brindar asistencia alguna a Rego, ni dar aviso a otras autoridades, pese a que aún el accidentado se hallaba con vida…”, indicó la fiscalía.

El juicio por el crimen del "Bocha", quien era el menor de cuatro hermanos y trabajaba con su padre en la repartición de carne, se iba a realizar en marzo del año pasado y por la emergencia sanitaria fue suspendido en varias oportunidades. (Télam)