El acusado de asesinar a hachazos a su esposa, el domingo pasado en la localidad tucumana de Estación Aráoz, seguirá detenido con prisión preventiva por cuatro meses, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Raúl Eduardo Albarracín (68), apodado “Lalo”, quien quedó imputado del "calificado como homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido mediando violencia de género" de Rosa Alejandra Celiz (53).

Fuentes judiciales informaron que en la audiencia de hoy, la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria de Tucumán solicitó que se declare legal y legítima la aprehensión del acusado, formuló cargos y pidió medidas de coerción en su contra.

La auxiliar de fiscal Luz Becerra solicitó al juez interviniente que se le imponga al imputado la prisión preventiva por seis meses.

“Estamos hablando de un hecho sumamente grave, el que tiene mayor reproche en nuestro sistema penal, la prisión perpetua”, argumentó la funcionaria judicial.

Por su parte, la defensa se opuso al plazo requerido por fiscalía y pidió que se reduzca a dos meses.

Finalmente, el juez resolvió dictar la prisión preventiva por el término de cuatro meses.

Según consta en la investigación, el domingo pasado, a las 19.30, un vecino del barrio Loteo Díaz, en Estación Aráoz, se acercó a la comisaría local para informar que había una mujer herida en la puerta de una vivienda, por lo que efectivos se dirigieron a lugar.

Al llegar encontraron a la mujer en el suelo, con lesiones en el rostro y en distintas partes del cuerpo; y segundos después un hombre salió de la casa, dijo que era “su marido” y que él “la había matado”, por lo que fue detenido y trasladado a la comisaría.

De acuerdo con el relato de los policías, el sospechoso manifestó: “Lo hecho, hecho está. Lo que tenga que decir, lo voy a decir en la Justicia."

En tanto, "la víctima falleció en el lugar por un shock hipovolémico, como consecuencia de las heridas de arma blanca, las más graves fueron el cráneo y en uno de sus hombros”, según el informe preliminar de los médicos.

Entre las pruebas recolectadas en el lugar del hecho hay cuatro testimonios, uno de ellos pertenece a una vecina que al escuchar gritos salió a ver qué pasaba y observó a Celiz tendida en el piso y a su marido con un hacha en la mano.

También se pudo tomar la declaración del hombre, quien alertado por la vecina, realizó la denuncia en la comisaría; la del primer policía que arribó al lugar; y de un sobrino de la víctima.

Además, el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), tomó muestras de manchas pardo rojizas y secuestró un hacha de 39 centímetros, la cual habría sido limpiaba, pero que tiene una mancha que podría ser de sangre.

A su vez, los peritos hallaron la ropa que tenía puesta Albarracín en el momento de cometer el crimen y tomaron muestra de una mancha con patrón de goteo en el empeine izquierdo del acusado, al tiempo que se incautaron de dos teléfonos celulares que serán peritados.

Por último, resta conocer el informe final de autopsia realizado al cuerpo de la víctima. (Télam)