La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional confirmó hoy la condena a 16 años de prisión para un policía por la tentativa de homicidio de Lucas Nahuel Cabello, un joven que quedó en silla de ruedas luego de haber sido baleado en 2015 en el barrio porteño de La Boca, informaron fuentes judiciales.

Los jueces Daniel Morin, Horacio Leonardo Días y Eugenio Sarrabayrouse, que integran la Sala II de dicha Cámara, desestimaron el pedido de absolución presentado por la defensa de Ricardo Luis Gabriel Ayala (31), quien al momento del hecho prestaba servicios en la ex Policía Metropolitana.

En el fallo de 42 páginas al que Télam tuvo acceso, la Cámara convalidó la sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 porteño que en diciembre de 2019 lo condenó por la "tentativa de homicidio agravado por haber sido cometido abusando de la función policial" en perjuicio de Cabello (27).

Según las fuentes, el acusado continuará en libertad dado que el TOC 1 dispuso en su momento que no fuese detenido hasta que no haya más instancias de apelación, por lo que ahora solamente tiene la posibilidad de presentar un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

"Comparto el examen de los agravios vinculados con la valoración de la prueba en la sentencia, que condujo a descartar la hipótesis principal esgrimida por Ayala en su declaración (una legítima defensa por una supuesta agresión previa de parte de Cabello); lo cual conduce a desechar también la de un exceso", dijo en su voto el juez Sarrabayrouse.

Al respecto, su colega Morin afirmó que "los jueces del tribunal oral, nuevamente mediante un razonamiento lógico y ajustado, desecharon la alternativa en la que insiste la defensa, por no encontrarse satisfechos los requisitos de la causal desincriminatoria".

"El caso no ofrece un escenario compatible con un supuesto de exceso en la legítima defensa como el que propuso la defensa", sostuvo el magistrado en su voto, al que adhirieron Días y Sarrabayrouse, y añadió: "Ayala no actuó en momento alguno al amparo de una causa de justificación."

Cabello fue baleado el 9 de noviembre de 2015, cerca de las 16, en un conventillo de La Boca situado en la calle Martín Rodríguez 559, donde residía junto a su pareja y su hija pequeña.

Ese día, Ayala se encontraba en dicho inmueble custodiando a una mujer por decisión judicial.

Según la versión que dio Cabello en la instrucción y que fue reproducida en video durante el juicio, él volvía de comprar dos sándwiches de milanesa cuando se cruzó con el policía y mantuvieron una breve discusión cuando éste le dijo: "¿Qué mirás?"

Cabello le respondió que fuera a custodiar un banco y segundos después resultó baleado.

Uno de los tres disparos que recibió le dañó la médula ósea, a la altura de la cuarta y quinta vértebra, y lo dejó con secuelas permanentes que lo obligan a moverse en silla de ruedas y con asistencia.

La entonces pareja de la víctima declaró en el juicio que con el primer disparo la víctima cayó boca arriba y cuando él estaba en el piso ella lo agarraba arrodillada y "el policía le tiró dos disparos más, uno en la ingle y otro en la pierna derecha".

"El rápido traslado a un hospital gracias a un vecino que lo llevó con su auto, más la intervención médica en el nosocomio, permitieron evitar su fallecimiento, aunque las lesiones le produjeron gravísimas consecuencias: la extirpación del testículo derecho, y una fractura con estallido de las vértebras cervicales con secuelas neurológicas hoy irreversibles, que consisten en la parálisis de sus cuatro miembros, una traqueotomía y una gastrostomía", determinó el TOC 1. (Télam)