Cinco personas fueron condenadas a penas de entre 2 y 7 años de prisión por haber transportado poco más de 8,5 kilos de cocaína, detectadas en un procedimiento de control realizado en marzo pasado y que formaban parte de una banda conducida por un recluso alojado en el Complejo Penal NOA III, informaron hoy fuentes judiciales.

El fallo del Tribunal Oral Federal 2, integrado por los jueces Gabriela Catalano, Domingo Batule y Abel Fleming, recayó sobre Ramón Andrés Robles Funes, su hijo Santos Nahuel, Paola Felisa Guillén, Javier Arnaldo Esquivel y Dardo Miguel Herrera, en todos los casos por "transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes".

En calidad de coautores, Robles Funes fue condenado a 7 años de prisión, su hijo y Guillén a 6 años de prisión; y Herrera, a 2 en suspenso, mientras que Esquivel recibió una pena de 3 años, también condicional, por ser considerado partícipe secundario.

La fiscal subrogante Paula Gallo, de la Unidad Fiscal Salta, llevó adelante el caso desde su inicio el 14 de marzo pasado.

El operativo se realizó en la ruta nacional 40, a la altura de la localidad salteña de Tolombón, cuando personal de la Gendarmería Nacional detuvo un automóvil marca Peugeot 206 conducido por Herrera, quien se dirigía a Tucumán.

Durante el control, uno de los efectivos percibió que una rama salía del panel del rodado, por lo que al profundizar la requisa descubrió que llevaba ocho paquetes de droga en el sector de los guardabarros, y el conductor quedó detenido.

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Además, se secuestró documentación que daba cuenta de la compra del rodado por Herrera, como también el comprobante de pago de seguro de otro vehículo a nombre de Guillén y un acta de infracción vial labrada en Mendoza.

La fiscalía logró identificar al resto de los implicados en la operación de tráfico y obtuvo pistas de otros posibles viajes previos de la organización a Mendoza con el peritaje del teléfono del imputado colaborador, que permitió identificar al resto de los implicados en la operación de tráfico y establecer los roles de cada uno.

En este sentido, se supo que Funes dirigió la operación desde una celda en el Complejo penal NOA III, ubicado en la ciudad salteña de General Güemes, donde estaba recluido por un hecho de transporte de 40 kilos de cocaína registrado en Guachipas, también en Salta, el 20 de septiembre de 2019.

“El relato de los hechos efectuado y corroborado todos con la profusa prueba producida e incorporada al debate, nos permite sostener sin duda alguna, la participación de todos los acusados”, afirmó la jueza Catalano.

El juez Batule, en tanto, explicó que “un hecho como este, producto de un hallazgo de estupefacientes en un control de rutina, un hecho de flagrancia, en otro momento hubiera quedado sólo con la detención de Herrera y hubiera terminado la investigación”.

“Siempre se reclamó la necesidad de que se investigara la vinculación del transportista con los responsables de los transportes que estaban en los escalones superiores. En este caso, después del hallazgo del estupefaciente, utilizando estas herramientas se hizo una investigación hacia adelante y hacia atrás”, agregó.

Los tres magistrados destacaron la tarea de la Fiscalía para lograr los resultados de esta investigación. (Télam)