Un joven fue condenado a cinco años y medio de prisión por el secuestro extorsivo agravado por el cobro de rescate de un empresario, que cometió en 2015 en la zona sur del conurbano cuando era menor de edad, informaron hoy fuentes judiciales.

La condena que recayó sobre Marcos Eusebio Cuevas Benítez (22) se dictó en el marco de un juicio abreviado y fue unificada a ocho años y ocho meses de prisión con una anterior.

La pena unificada fue homologada por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 de La Plata y es de cumplimiento efectivo.

A Cuevas Benítez se le atribuye haber participado “activamente” en la sustracción, ocultamiento y retención del empresario, junto con otras seis personas aún no identificadas.

"Exhibiendo armas de fuego” los captores se llevaron cautiva a la victima, por quien “se cobró la suma de 70.000 pesos a cambio de su liberación”.

El hecho ocurrió la madrugada del 5 de noviembre de 2015, cuando el damnificado se desplazaba al volante de su vehículo marca Toyota Hilux, desde el restaurante donde trabajaba en el barrio porteño de La Boca hacia su domicilio en Monte Chingolo, partido de Lanús.

Entonces dos vehículos se cruzaron y obstruyeron la marcha de su rodado y bajaron con intenciones de llevarse la camioneta.

No obstante, debieron abandonarla por no saber cómo maniobrarla y, tras golpear al empresario, se lo llevaron cautivo en el auto de la banda.

Una vecina que observó lo que ocurría, alertó a la línea de emergencia 911, por lo que comenzó a trabajar en la pesquisa la policía bonaerense.

Los secuestradores utilizaron el teléfono móvil que le sustrajeron a la víctima para comunicarse con uno de sus hijos, al que pidieron un rescate de 200.000 dólares, mientras el empresario era llevado a una casilla de chapas, en un asentamiento de emergencia, donde le pusieron una capucha y una cinta en la boca.

Allí permaneció el secuestrado hasta que horas después, cuando se comprobó que se había pagado el rescate, fue liberado en la zona Ingeniero Allan, partido de Florencio Varela.

En el juicio abreviado Cuevas Benítez reconoció su responsabilidad en el hecho, a lo que el tribunal sumó un peritaje fónico realizado por la Sección Acústica Forense de la Policía Federal Argentina, que lo indicaba como quien realizó las llamadas extorsivas a la familia de la víctima.

Al dictar la sentencia, el camarista Nelson Javier Jarazo aclaró que el acuerdo para el juicio abreviado se celebró luego de que el condenado cumpliera la mayoría de edad.

Para imponer la pena se tuvieron en cuenta varios encierros que registraba el enjuiciado y los pronósticos desfavorables sobre su reinserción social. (Télam)