Un hombre fue condenado hoy a la pena de prisión perpetua por haber asesinado a su pareja, a quien maniató y luego ahogó en un balde de agua en febrero del 2021 en el Barrio 31 y, a las pocas horas del hecho, apuñalado a otra mujer a la que asaltó en el barrio porteño de Recoleta, informaron hoy fuentes judiciales.

La pena del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOC) 8 recayó sobre Jorge Alfredo Joaquín, al considerar que fue responsable del delito de “homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía”, en perjuicio de su pareja, una mujer de 42 años identificada como Gisela Paola Zalesky (42)

Además, los magistrados consideraron que Joaquín fue culpable de los delitos de “homicidio en grado de tentativa, agravado por haber sido cometido ‘criminis causae’” y “robo con armas”, cometidos unas horas después del feminicidio contra una joven de 22 años, cuya identidad fue revelada como D.L.S.

Según informó el sitio institucional fiscales.gob.ar, los argumentos de la decisión se conocerán el próximo 10 de mayo.

Durante los alegatos, el fiscal Gabriel González Da Silva había pedido la pena máxima para el imputado, al considerar que Joaquín “actuó con conocimiento y voluntad de quitarle la vida con una inusitada alevosía y ensañamiento” a quien era en ese entonces su pareja.

Además, el fiscal estableció que el asesinato se cometió "en un marco de violencia sexual", y situó al hecho como “una inequívoca situación de humillación, cosificación y sometimiento, en un contexto situacional íntimo y sexualizado”.

Por otro lado, el representante del Ministerio Publico acusó a Joaquín de ser responsable de la tentativa de femicidio contra otra mujer, quien fue atacada y asaltada en el barrio porteño de Recoleta unas horas después del primer crimen.

Para el fiscal, esa situación demostró “una clara selección del género femenino” de Joaquín para realizar sus ataques.

Tras el alegato del fiscal, la defensa del acusado sostuvo que debía declararse la nulidad de la causa debido a que el hombre habló de manera espontánea en la comisaría sin la presencia de un abogado.

De manera subsidiaria, la defensa consideró que el femicidio de G.P.Z. debía calificarse como homicidio simple, mientras que con respecto a la segunda situación marcó que se trató de un robo en concurso con lesiones graves ya que “no se corroboró que Joaquín quisiera matar a la mujer”.

El hecho en cuestión tuvo lugar el 20 de febrero de 2021, cuando Joaquín se presentó ante la Comisaría Vecinal 1A del centro porteño, donde confesó los dos episodios.

De acuerdo a las evidencias que se recolectaron en el juicio, la fiscalía estableció que el asesinato tuvo lugar el 19 febrero de 2021 dentro de un inmueble ubicado en la manzana 15 bis del Barrio 31.

Allí, se acusó a Joaquín de atar de pies y manos a su pareja mientras estaba en un estado de indefensión tras haber consumido estupefacientes, para finalmente ahogarla utilizando un balde con agua.

Según la reconstrucción llevada adelante en el debate, unas horas después, Joaquín se dirigió a la plaza Vicente López del barrio de Recoleta, donde D.L.S. se le acercó y le dijo que se había peleado con su novio y luego lo invitó a su departamento.

Al ingresar al inmueble, ubicado en la calle Montevideo al 1.200, se acusa a Joaquín de haber atacado en el cuello con un cuchillo tipo “tramontina” a la joven, y luego robarle el teléfono celular, un reloj y una cadena de oro y escapó.

Como consecuencia de las heridas, la joven fue trasladada a un centro de salud, donde logró recuperarse tras permanecer un mes internada. (Télam)